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El economista chileno Sebastián Edwards consideró que el amplio triunfo de Gabriel Boric  (Apruebo Dignidad) en la segunda vuelta presidencial marca el fin de una era en el país, pero coincidió con otros analistas en que consolidar su gobierno tendrá dificultades de forma y fondo.

«Éste es, sin duda, el fin de la era neoliberal que, con distintos matices, prevaleció en Chile durante décadas. Como decía el eslogan de su campaña, la esperanza le ganó al miedo», reflexionó en El Mercurio, estimando que igualmente, «el gran desafío es hacer los cambios en forma ordenada y eficiente, sin estridencias y manteniendo los logros de los ’30 años’ alguna vez denostados, pero que Boric reconoció durante la segunda vuelta».

Dicho esto, para el profesor de Economía Internacional en la Universidad de California, Los Angeles (UCLA) «persisten preguntas importantes», como por ejemplo, «si la moderación que mostró Boric en la segunda vuelta se va a mantener durante su gobierno», y en ese mismo sentido, qué papel jugará el Partido Comunista en la futura administración.

«Para que la economía funcione bien se requiere que los inversionistas se entusiasmen, y ello necesita de un mínimo de certidumbre. Sería importante saber si el nuevo Presidente es el Boric socialdemócrata, o el Boric de la izquierda más dura y aliada del Partido Comunista. Los inversionistas no verían bien que militantes del PC tuvieran un rol central en el equipo económico«, alertó.
REQUIERE FICHAJES ECONÓMICOS «CON EXPERIENCIA»
Por tanto, Edwards sugirió que «la manera más eficaz de disipar dudas es nombrando al equipo económico a la brevedad«, encabezado por «un ministro o ministra de Hacienda con experiencia y con una visión realista y pragmática, alguien que entienda las economías modernas». Incluso apuntó que «el nombre ideal para Hacienda es Andrea Repetto», quien  ya participo en la campaña de Boric, mientras que «una alternativa con un interesante ribete político sería Máximo Pacheco , el ministro más exitoso del segundo gobierno de Michelle Bachelet», y que tiene una ventaja por ser militante del PS, «que seguramente se incorporará al gobierno». Edwards también planteó recular en el rechazo al modelo exportador del país: «Chile tuvo 30 años mágicos gracias a su inserción en el mundo, su modelo exportador que aprovechó las oportunidades de un sistema crecientemente globalizado. Los asesores de Boric —y el propio Presidente electo— han sido críticos de ese modelo y han hablado de revertirlo. Hacerlo sería un error de proporciones gigantescas«. «Es importante que antes del 11 de marzo, Gabriel Boric confirme que Chile seguirá transitando por esa ruta. Con mayor eficiencia y mejores condiciones sociales, pero que continuará teniendo un modelo sólidamente pro exportaciones«, enfatizó.
POSIBLE FLANCO EN LA CONSTITUYENTE
Además de las negociaciones con un dividido Congreso, que serán claves dado el ambicioso programa de gobierno que se propone completar, el economista señaló que uno de los desafíos principales de Boric será con la Convención Constitucional, puesto que «si esta vuelve a las visiones redentoras de sus primeros meses, le creará enormes problemas a la administración; incluso podría desestabilizarla». «Este tema es esencial: hay que recordar que la Convención está dominada por activistas de nicho, por personas muy radicales que miraron muy mal la moderación de Boric durante la segunda vuelta. No descarto, incluso, que la Convención actúe corno una fuerza de oposición por la izquierda», añadió Edwards.

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