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Las elecciones presidenciales que se desarrollaron el 21 de noviembre de 2021 generaron una conmoción en el escenario político nacional, si bien las encuestas venían anunciando una posible segunda vuelta entre los candidatos de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric y el candidato del Partido Republicano, José Antonio Kast, ocurrió que pocos se atrevieron a aventurar dicho escenario ante los fallidos resultados de estas en procesos eleccionarios anteriores. Sin ir más lejos, esta votación no se condice con los resultados obtenidos cuando se votó la composición de la Convención Constitucional que se desarrolló los días 15 y 16 de mayo del presente año.

Tras el desarrollo de la jornada se confirmó finalmente que los candidatos presidenciales que pasan a segunda vuelta con una primera mayoría es el candidato José Antonio Kast que concentró el 27,91% de la votación lo que equivale a 1.961.122 votos y Gabriel Boric con un 25,83% equivalente a 1.814.809 votos. En cuanto a la posición de los candidatos que no pasan a segunda vuelta quedó en un tercer lugar Franco Parisi del Partido de la Gente que irrumpe en la elección con 12,80% lo que se traduce en 899.403 votos, en un cuarto lugar Sebastián Sichel con 12,79% equivalente a 898.510 votos, en quinto lugar, Yasna Provoste con un 11,61% lo que representa 815.558 votos, en el sexto lugar Marco Enríquez Ominami con un 7,61% lo que equivale a 534.485 votos y finalmente en el séptimo lugar Eduardo Artes, con 1,47% de los votos lo que representa 103.181 votos.

De la votación se puede desprender que Kast podría aglutinar los votos de Sichel, lo que le daría una posible votación para la segunda vuelta de 2.859.510 votos. En el caso de Boric, podría aglutinar los votos de Provoste, Enríquez-Ominami y Artés, con lo que podría obtener una votación de 3.268.033. Si bien, el escenario presentado es un ejercicio virtual de lo que podría ser, ambos candidatos se desplegarán para captar los votos de sus contendores en la primera vuelta y en la moderación de sus discursos para poder captar el centro.

Otro elemento clave a observar, es la participación electoral. Si bien en la jornada, existió la sensación de que esta podía ser más alta, la realidad es que no fue tal. Algunos elementos que influyeron en esta percepción fue que las personas se aglomeraron fuera de los locales de votación, debido al aforo de estos, pero lo que se constataba al ingresar era que la cantidad de gente era menor. También influyó que no solo era el voto por un candidato presidencial, sino que también se elegían paralelamente los cargos de Senadores en 9 regiones, Diputados para todos los distritos del país y Consejeros Regionales. La oferta de candidatos y candidatas al Congreso y Gobierno Regional fue extensa, por lo que los votos representaban una dificultad a la hora de escoger por quién votar e incluso el doblado de los votos influyó en la demora.

Lamentablemente a pesar de la alta aglomeración, se confirmó una alta abstención. El padrón habilitado para sufragar es de 15.030.963 personas de los cuales solo se acercaron a las urnas un 47,3% de dicho padrón, participando efectivamente de la elección 7.115.590 personas, esto implica un desafío para la democracia y el sistema político, en relación con la oferta de las diversas fuerzas políticas, las que debiesen ser más atractivas y convocantes para el electorado.

La situación anterior develó que los resultados obtenidos por el Apruebo en la elección del 25 de octubre de 2020, que fue del 78.28 % y el Rechazo del 21.72 % no es comparable o traspasable a la elección actual. Esto se puede explicar debido a que la mayoría de quienes votaron apruebo deseaban una transformación del país y moderar el modelo instaurado por la dictadura, pero con grados de diferencia en cuanto a la transformación, de hecho, el 78,28% que obtuvo el Apruebo, se puede inferir que posee votos desde la izquierda, como también de la centro derecha que apostó por renovarse.

De la votación señalada entre el Apruebo y Rechazo se desprende que después de un año de dicha elección y tras la instalación de la Convención Constitucional en el mes de junio de 2021 y el avance de los diversos discursos transformadores de la gran mayoría de quienes la componen, comenzó a perder el apoyo inicial que entregó la centro derecha, por factores como la circulación permanente de noticias falsas en torno a la instalación y desarrollo de la misma, sumado a los traspiés de la Lista del Pueblo, la que se comenzó a desintegrar por numerosos problemas internos al no poseer la institucionalidad que les permitiera subsanar sus problemáticas, sumado al daño causado por la revelación de que uno de los constituyentes íconos de la Convención Constitucional, Rodrigo Rojas Vade, electo por el distrito 13, no tenía las enfermedades que planteó durante su campaña. Lo anterior implicó que se colocara en cuestionamiento el discurso trazado por la Convención Constitucional y sembró dudas en los electores menos convencidos sobre la labor que esta realiza.  

Si nos volcamos al tema de los discursos que surgieron de la Convención Constituyente y si estos se empalman o no con el relato de los candidatos presidenciales, se puede inferir que en esta elección los discursos de centro representados por el cuarto lugar de Sebastián Sichel y el quinto lugar de Yasna Provoste, no fueron preponderantes, debido a que se instalaron con un relato de continuidad y de transformaciones graduales, que no tuvieron eco en la población, lo que significó que la ciudadanía se volcara a relatos de transformación o continuidad de lo que hoy conocemos y en aquella dicotomía se sitúa esta primera vuelta presidencial, en donde Gabriel Boric, representa un relato que se concentra en las grandes transformaciones que van de la mano con lo que viene planteando la Convención Constitucional y el relato de José Antonio Kast, que apela a conservar el sistema creado por la Dictadura y darle continuidad al sistema que protege la Constitución de 1980.

El tema de los discursos o relatos no son menores, ya que en la elección del 21 de noviembre devela que, si bien los chilenos y chilenas que acudieron a las urnas para el plebiscito del 25 de octubre de 2020 y dieron un espaldarazo a la transformación, lo que se vio este 21 de noviembre es el retroceso de ello, en donde la votación de Kast, instala una visión de orden y miedo a la perdida de privilegios y el sistema instaurado, por lo que la derecha se disciplinó para abordar su proceso eleccionario.

Por otra parte, la sorpresa de la jornada estuvo radicada en el tercer lugar de esta primera vuelta presidencial la cual recayó en Franco Parisi representante del Partido Político de la Gente. Esta irrupción se puede explicar como un voto de castigo a los partidos tradicionales, como también por lo facilista del discurso que este presenta en las diversas temáticas en las que se ha referido. En cuanto a su votación habrá que estar atentos y atentas a si este traspasa o no a uno de los dos candidatos que se enfrentaran en la segunda vuelta presidencial, debido a que cuenta con la no despreciable votación de 899.403 votos, lo que implica una fuerza a tener en consideración.

Sobre la composición del Congreso Nacional del período 2022-2026, el escenario actual refleja que ninguna fuerza política tiene mayoría para hacer transformaciones con la Constitución de 1980, dado los quorum que esta fija para hacer dichas modificaciones.

En el caso de la Cámara de Diputados y Diputadas las fuerzas políticas de izquierda y centro izquierda, quedaron representadas por Apruebo Dignidad con 37 escaños[1]; Nuevo Pacto Social con 37 escaños[2]. Otras Fuerzas que estuvieron en el Frente Amplio quedan con 7 escaños[3], por lo que si se suman tendrían 81 escaños en total.

Por su parte, las fuerzas políticas de derecha representadas entre ellas por la coalición Chile Podemos Más obtuvo 53 escaños[4]; la coalición compuesta por el Frente Social Cristiano obtuvo 15 escaños[5]; por último, el Partido de la Gente consiguió 6 escaños, los que sumados a las fuerzas políticas de la derecha sumarían un total de 74 escaños.

De lo anterior se desprende que a pesar de que la centro izquierda en la Cámara de Diputados y Diputadas tienen una leve mayoría que la centro derecha, esta no es suficiente para llevar a cabo reformas estructurales debido a los quorum establecidos en la Constitución, en donde ninguna fuerza posee los 2/3, 3/5 o 4/7 para hacer transformaciones de fondo.

En cuanto al Senado, la composición de este quedó sin mayorías entre quienes lo componen, Apruebo Dignidad queda con 5 escaños[6]; Nuevo Pacto Social, queda con 17 escaños[7], por lo que en total la centro izquierda tendría 22 escaños. En torno a los independientes se suman a este bloque 3 votos más, los que corresponden a la senadora Ximena Ordenes y a la senadora y senador electos, Fabiola Campillay y Karim Bianchi, lo que da una cifra de 25 escaños en total.

Por su parte la derecha agrupada en la Coalición Chile Podemos Más, cuenta con 24 escaños[8]; Frente Social Cristiano 1 Escaño, representado por un Republicano quedando estos con un total de 25 escaños.

Se observa que ningún bloque político tiene la mayoría, por lo que cualquiera de los dos candidatos que pasaron a segunda vuelta, tendrán que buscar acuerdos que les permitan impulsar la agenda legislativa y las políticas públicas ofrecidas al electorado, por lo que deberán tener un relato o discurso de mayor consenso en la segunda vuelta electoral para atraer votantes a sus candidaturas.  

  1. Escenario Crisis Climática y Ecológica tras la elección

En materia de programas en torno a la Crisis Climática y Ecológica, el programa de Gabriel Boric, aborda elementos que se hacen cargo de 16 tópicos los que son presentados en torno a la mitigación y adaptación al cambio climático, lo anterior representa un buen avance para abordar políticas públicas en torno a la  Biodiversidad; Transporte sustentable; Empleo verde; Ciudades sustentables; Cambio Climático; Minería; Agua y glaciares; Institucionalidad ambiental; Impuestos; Energía; Zonas de sacrificio y transición justa; Residuos; Soberanía alimentaria; Océano/Pesca; Bosques y Plantaciones/Arbolado urbano y el Acuerdo de Escazú. Lo anterior refleja un compromiso por abordar dicha crisis e iniciar una preparación del país tras el reconocimiento de la misma y el abordaje de está a nivel de gobierno.

Por su parte José Antonio Kast, posee un programa que se hace cargo de 13 aspectos de los 16 tópicos mencionados, dejando fuera empleo verde, cambio climático y Acuerdo de Escazú.  Si bien su programa tiene medidas que tratan el tema medio ambiental, no es un programa que apunte a tratar la Crisis Climática y Ecológica, ni tampoco posee medidas en torno a la adaptación y mitigación, ya que muchas de estas se concentran en las grandes obras grises y actividades económicas que no son compatibles con un abordaje que se centre en la naturaleza y que busque disminuir el riesgo para la ciudadanía en torno a dicha materia. A su vez, el candidato no profundiza elementos que son una urgencia en torno al medioambiente, como por ejemplo el abordar temas que son una deuda en el país, como el proyecto de ley de Biodiversidad y Áreas Protegidas, la firma del Acuerdo de Escazú y la descarbonización de la matriz eléctrica.

El escenario de la segunda vuelta electoral en términos de abordaje de la Crisis Climática y Ecológica es complejo tras lo que devela el análisis general de las elecciones, dado que los candidatos Gabriel Boric y José Antonio Kast, deberán hacerse cargo de temas que son lejanos para ambos, un ejemplo de ello será que Gabriel Boric tendrá que abordar materias que no le son cómodas, como la situación de la Araucanía, Seguridad, Narcotráfico, entre otros.

En el caso de José Antonio Kast, tras su participación en el último debate de Anatel quedó expuesto cuando se le emplazó sobre su programa que niega el cambio climático y en el cual se propone el uso de carbón “limpio” para la generación de energía eléctrica con termoelectricidad. Tras dicho emplazamiento desconoció lo que planteaba su programa e indicó en la instancia la posibilidad de enmendar y preparar una segunda versión de este, lo que se podría entender que busca moderar su discurso o mostrarse más llano a mejorarlo, con el fin de atraer el voto más de centro, el que probablemente se concentre en lo social, más que en lo ambiental, ya que dicha dimensión probablemente sea relegada al mínimo por el candidato lo que significará un retroceso en caso de ser elegido.

La Crisis Climática y Ecológica probablemente no tenga la relevancia que requiere en este período de campañas, lo anterior es preocupante, ya que la agenda de desafíos que representa el cambio climático debiera ser extensa e incluso pensando en medidas que un próximo gobierno le pueda dar continuidad desde una lógica de política de Estado y no solo de gobierno.

En el escenario de segunda vuelta, probablemente los medios de comunicación, vuelvan a dejar la agenda ambiental relegada a un segundo plano y al no ser un eje preponderante, probablemente los candidatos no le den la importancia necesaria para captar votos, ya que la irrupción de los discursos serán desde el orden, economía, seguridad y paz, lo que implica que los candidatos se vuelquen a materias que afectan de forma inmediata a los y las chilenas, como también tendrán que abordar las consecuencias de la pandemia en torno a las pérdida de trabajo y afectación a las pequeñas y medianas empresas.

En cuanto a los temas que se debieran concentrar los candidatos de cara a la segunda vuelta se encuentra el reforzamiento del programa en torno a la Crisis Climática y Ecológica. En el caso de Gabriel Boric si bien tiene una base concreta, se requiere que realice bajadas y especificaciones en torno a políticas públicas que pudiesen ser atractivas para el voto de centro y que le permita reforzar aún más lo planteado en su programa.

En el caso de José Antonio Kast, este debiera realizar una revisión en torno a las medidas especificadas en el programa, ya que este menciona elementos como la continuidad del carbón en la matriz eléctrica, como también coloca en duda que el cambio climático tenga un origen antropocéntrico.

En torno a los elementos con los cuales ambos candidatos pudiesen complementar sus programas, se encuentran los programas dejados por los candidatos que no pasaron a la segunda vuelta.  En el caso de Gabriel Boric, Yasna Provoste, deja un programa en términos ambientales y de relación con la naturaleza que posee bajadas y políticas concretas que pueden servir de complemento, por ejemplo, en cuanto al empleo verde proponía la generación de “empleos de emergencia con sello verde enfocados a la mitigación de desastres climáticos”. Otras medidas que se pueden sumar es sobre el abordaje de ciudades sustentables, en donde se proponen techos solares, monitoreo de la contaminación del aire en jardines infantiles, aceptación de los estándares de calidad del aire de la OMS. A su vez, se proponía la implementación de la Reforma al Código de Aguas, reimpulso al Proyecto de ley de Glaciares, impulso a una ley que trate sobre los delitos ambientales, rediseño del Ministerio de Medio Ambiente con énfasis en el cambio climático, entre otras.

Por su parte Sebastián Sichel deja un programa con medidas que se centran en la mitigación del cambio climático con lineamientos importantes en agua, residuos, océanos, soberanía alimentaria, zonas de sacrificio y cambio climático, el que eventualmente podría ser recogido por José Antonio Kast, en el caso de que sea cierto lo planteado por el mismo, en cuanto a que él si cree que existe el cambio climático.   

El abordaje de la Crisis Climática y Ecológica que los candidatos hagan es lo que demostrará cuan preocupados se encuentran por la preparación de la ciudadanía a enfrentar un cambio climático peligroso, cuestión que reafirmará la votación de un sector que si se encuentra comprometido/a con las temáticas medioambientales y que pudiese atraer a votantes indecisos, ya que se requiere tener un abordaje integral de nuestra relación con la naturaleza y la necesidad de contar con medidas en torno a la situación hídrica del país, como también la soberanía alimentaria, dado que en Chile se agroexportan productos, que serán esenciales para cubrir en un futuro no muy lejano el consumo interno. En la misma línea, plantear que Chile se encuentra ante la fragilidad de la importación de algunos alimentos, generando una dependencia preocupante ante el escenario de un cambio climático intensificado, ya que la falta de agua y alimentos podrían generar estallidos sociales, por la situación de no cubrir necesidades vitales de la población.

Por otra parte, la candidatura de José Antonio Kast en torno a la Crisis Climática y Ecológica genera una inquietud profunda, debido al retroceso que pueden implicar medidas en las que existen avances en la actualidad, como por ejemplo si bien no es perfecta la institucionalidad ambiental, contamos con ella. También genera preocupación que se instale un discurso negacionista que impida tener un abordaje real de la crisis, sobre todo, por la vulnerabilidad de Chile ante el cambio climático.

En dicho marco, cabe decir que nuestro país, cumple con 7 de las 9 vulnerabilidades de la Convención Marco de la Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), contamos con áreas costeras de baja altura, zonas áridas y semiáridas, zonas de bosques, propensión a los desastres naturales, sequía y desertificación, zonas urbanas con contaminación atmosférica y ecosistemas montañosos (PNUMA,2019). Las vulnerabilidades mencionadas dejan a la población y los ecosistemas totalmente expuestos, lo que pudiese también transformarse en eventuales malestares sociales.

Ante la vulnerabilidad señalada, de no ser recogido este elemento en un próximo gobierno, significará la pérdida de 4 años de preparación para abordar la materia en cuanto a la mitigación, adaptación y resiliencia tanto por la falta de políticas públicas, legislación y preparación ante el poco tiempo que queda para adaptarse, como también por la intensificación de las olas de calor, lluvias, sequías, lo que aumentará los riesgos y desastres

Por otra parte, los cambios más profundos en torno al abordaje de la crisis climática y ecológica se encuentran ligados a la redacción de una nueva Constitución que genere un nuevo pacto social y una nueva relación con la naturaleza, por lo que la Convención Constitucional, cobra vital importancia en el abordaje que se realice sobre los bienes de la naturaleza, el modelo económico y de desarrollo, lo que permitirá realizar los ajustes que el país necesita para profundizar la preparación que requiere. Por ende, es esencial que exista sintonía entre el gobierno de turno y la Convención, ya que esta debe tratar los temas de fondo anteriormente descritos, como al gobierno que salga elegido, implementar de forma responsable el plebiscito de salida y posterior implementación de esta. 

Sobre la Convención Constitucional el candidato José Antonio Kast, genera dudas e intranquilidad, en cuanto a si respetará el trabajo de esta, dado que ha compartido noticias falsas en cuanto a la Convención en sus redes sociales, como también de forma permanente se encuentra levantado críticas sobre la labor de esta, lo que incluso busca deslegitimarla en sus mensajes a través de sus redes sociales.

La importancia del cambio constitucional es que abre la oportunidad para poder abordar los desafíos que impondrá un cambio climático peligroso y el cual solo podremos limitarlo, mitigarlo y adaptarnos, por lo que se necesita una preparación amplia en cuanto a los efectos que tendrá sobre la población y los ecosistemas. Por último, hay que recalcar que ninguno de los dos candidatos posee mayorías amplias que les permita abordar de forma individual las temáticas de sus programas, por lo que se requiere de acuerdos para poder gobernar e implementar políticas públicas que aborden una nueva relación con la naturaleza, la que con el escenario electoral incierto y la falta de mayorías en el Congreso, existe el riesgo que estas no sean preponderantes, trucando una agenda urgente y necesaria.


[1] Compuestos por los partidos políticos Comunes (6), Convergencia Social (9), Federación Regionalista Verde Social (2), Comunista (12) y Revolución Democrática (8).

[2] Representados por los partidos políticos, Ciudadanos (1), Demócrata Cristianos (8), Liberal (4), Por la Democracia (7), Socialista (13), Radicales (4).
[3] Conformados por los partidos políticos Humanista (3), Independientes Unidos (1), Independiente (1) y Ecologista Verde (2).
[4] Conformados por los partidos políticos Unión Demócrata Independiente (23), Evopoli (4), Renovación Nacional (25), Regionalista Independiente (1).
[5] Compuesto por los partidos políticos Republicanos (14) y Conservadores Cristianos (1).
[6] Correspondientes a los partidos Revolución Democrática (1), Comunista (2) y Frente Regionalista Verde Social (2).
[7] Representados por los partidos políticos Demócrata Cristiano (5), Socialista (7) y Por la Democracia (5).

[8] Compuestos por la Unión Demócrata Independiente (9), Renovación Nacional (10) y Evopoli (3).