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Un informe entregado por el Ministerio de Justicia a la Comisión de Familia y Adulto Mayor de la Cámara de Diputados da cuenta de 32 muertes al interior del Servicio Nacional de Menores (Sename) entre enero y marzo de 2019. Las causas de deceso incluyen insuficiencias respiratorias, shocks sépticos, asfixia por ahorcamiento, arritmia, leucemia, heridas de balas, entre otras. De los casos informados, 15 de estos corresponden a menores de edad que han muerto tanto en centros administrados directamente por el Sename como por organismos colaboradores. Cabe destacar que existen sistemas residenciales y ambulatorios. Por su parte, las edades de los los mayores de edad fallecidos iban entre los 18 y los 58 años. Todos ellos con problemas severos de salud.  “En principio, son niños que llegaron con algún tipo de discapacidad y que al cumplir 18 años el Sename no los podía abandonar porque terminarían probablemente en la calle o sin el cuidado adecuado”, comenta la subsecretaria de la Niñez, Carol Bown. La abogada agregó que “el Sename no está instruido para atender o trabajar con personas en situación de discapacidad. Se identificó que había alrededor de 700-800 adultos en el sistema de protección residencial”. Por este motivo, se encuentra en desarrollo un programa que entrega la dependencia de este grupo de personas al Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis), lo que implicaría mayores recursos para el mantenimiento de esos adultos. “Respecto a las muertes, en algunos casos habían situaciones de dependencia que en el fondo son inevitables. Pero sí creemos que en algunos casos, con la debida supervisión del Senadis, estas personas van a estar mejor”, aseguró Bown.