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Las emisiones de CO2 del 1% más rico de la humanidad están en camino de ser 30 veces mayores de lo que es compatible con mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 °C, advierte una nueva investigación publicada por la organización Oxfam.

El documento, “Carbon inequality in 2030: Per cápita consumption emissions and the 1.5⁰C goal”, señala que la lucha por mantener los 1,5 °C al alcance no se ve obstaculizada por el consumo de la mayoría de las personas en el planeta, sino por las

Se estima que, para lograr los objetivos climáticos del Acuerdo de París, todas las personas en la Tierra deben limitar sus emisiones de CO2 a un promedio de 2,3 toneladas para 2030, aproximadamente la mitad del promedio actual.

Sin embrago, el 1% más rico de la población mundial está en camino de liberar 70 toneladas de CO2 por persona al año si continúa sus niveles de consumo actual. Se estima que, en total, representarán el 16% de las emisiones totales para 2030, frente al 13% de las emisiones de 1990. Mientras tanto, el 50% más pobre de la humanidad liberará un promedio de una tonelada de CO2 año.

En declaraciones emitidas por The Guardian, Nafkote Dabi, líder de política climática en Oxfam, quien encargó el estudio al Instituto de Política Ambiental Europea (IEEP) y al Instituto Ambiental de Estocolmo (SEI), señaló que: “Una pequeña élite parece tener un pase libre para contaminar. Sus emisiones sobredimensionadas están alimentando el clima extremo en todo el mundo y poniendo en peligro el objetivo internacional de limitar el calentamiento global”.

A su vez, Jamie Livingstone, director de Oxfam Escocia, dijo que la COP26 era el momento de la verdad en la lucha contra el cambio climático. “Los líderes mundiales deben acordar formas de frenar las emisiones de CO2 excesivas y limitar el calentamiento global y deben hacerlo aquí y ahora en Glasgow. La demora cuesta vidas «.

Por su parte, Tim Gore, director del programa Low Carbon and Circular Economy del IEEP señaló que: “Para cerrar la brecha de emisiones para 2030, es necesario que los gobiernos orienten las medidas hacia quienes más emiten; la crisis climática y de desigualdad deben abordarse juntas. Eso incluye tanto medidas para restringir el consumo de carbono de lujo como megayates, jets privados y viajes espaciales”.

Se estima que las emisiones de un solo vuelo espacial de 11 minutos, como el realizado por Jeff Bezos en su cohete New Shepard a principios de este año, ascienden a al menos 75 toneladas de CO2, lo que excedería las emisiones generadas en toda la vida por uno de los mil millones de personas más pobres de la Tierra.