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Ante la rápida reacción del directorio de la Junta de Vigilancia del Río Huasco y sus Afluentes, frente al llamado de alerta efectuado a las comunidades del Valle del Huasco en cuanto al grave e indesmentible hecho del apropiamiento de derechos de agua del Río Matancilla por parte de tres empresas de la Región de Coquimbo, es que considero necesario precisar algunas consideraciones frente a las acusaciones efectuadas por la JVRH a mi persona sobre que estaría incurriendo en falsedades en mis dichos:
1. La situación del río Matancilla se encuentra fallada en su fondo por la justicia ordinaria, por lo que sorprende la diligencia con que la JVRH rompe su mutismo de años para tratar un tema de la máxima delicadeza, esta vez cumpliendo con su rol, por fin, de entregar información a los cientos de regantes, muchos de los cuales ignoraban que el Río de El Carmen corre serio riesgo de perder más de 900 litros por segundo, cuyos derechos fueron confirmados por las empresas dueñas ante tribunales de Santiago hace ya más de diez años… ¿O es aquello una falsedad? Pese a ello, siempre le asistirá el derecho a la JVRH, como también a particulares afectados por esta situación, a presentar recursos judiciales en la forma y momento que mejor les parezca, dilatando incluso por algún tiempo el aprovechamiento en la práctica de estos derechos por parte de sus dueños. Ojala incluso que este vía judicial sea la respuesta que la JVRH le de a las comunidades para convencerlos de que sólo se trata de un nudo legal y que pronto los derechos de agua serán restituidos a nuestra cuenca. Que sólo se trató de un error, de una falta de comunicación con la DGA o un simple intento de aprovechamiento político de quien suscribe… Que las comunidades de la cuenca del Huasco juzguen a la luz de los hechos, indesmentibles, que hemos narrado.
2. Aprovechamiento político sería si no fuera yo, no sólo uno de aquellos regantes que esperamos de nuestra junta de vigilancia la mayor eficiencia en sus gestiones de resguardo del vital elemento, sino que ejerzo además como presidente de la Comunidad de Aguas Canal El Llano II Tramo, entre cuyos asociados, existe la mayor inquietud frente a esta grave situación, totalmente real y no imaginaria, que pone en jaque la actividad agrícola, no sólo en el Tramo I y II de la cuenca, sino que en la totalidad de la misma.
3. Y fake news sería si fuese mentira todo lo narrado sobre la increíblemente dolosa participación de la DGA en este asunto, cuya responsabilidad pareciera no ser foco de inquietud ni objeto de demanda por parte de la JVRH, ni tampoco que la inscripción de los derechos de agua del Río Matancilla, y la publicación de los mismos, se hicieran en la ciudad de La Serena… hace ya quince años atrás… ¿O es aquello también una falsedad?
4. Sin embargo, este llamado de alerta a las comunidades de toda la cuenca del Huasco no tiene, en modo alguno, el objetivo de cuestionar ni entorpecer las gestiones y recursos judiciales que por estos días desee desplegar, a mi juicio tardíamente, la JVRH.
El propósito central, y hacia donde debiera apuntar su artillería la JVRH, es el de evitar que la cuenca del Río Huasco pierda ni una sola gota de su agua, menos en favor de empresas pertenecientes a otra cuenca y que, bajo la regencia del actual Código de Aguas, pueden especular a su antojo con dichos derechos de agua mal habidos, perjudicando de esta forma a un valle que ya viene evidenciando duros efectos de la prolongada sequía que vive el país.
5. Por tanto, invito con la mayor voluntad, a cada regante de este valle a exigir toda la información disponible sobre el real estado de esta situación a su JVRH, e invito también a ésta a dejar de lado el nerviosismo y la paranoia electoral, para ponerse a trabajar en serio en este tema, ya sin secretismos y hablándole con la verdad a cada regante y a cada comunidad que vive en torno al río.
6. Es necesario también insistir en que enlodar nuestros nombres, y los ataques personales que se quieran aventurar para tocar este tema, incluyendo relacionar mi persona con un tal señor constituyente fallido, no vienen al caso y desde ya desaconsejo su uso.
La honra de un hombre de trabajo no debiera ser objeto de manoseos retóricos, por parte de nadie, y menos con la inconsistencia demostrada. El ABC de la dialéctica, y por cierto de las buenas costumbres, enseñan a discutir los argumentos del interlocutor y no a su persona. Y eso es justamente la forma en que he tratado este tema. Ojala se reconozca ese aspecto y se obtenga debida lección.
Mas, aquí lo que importa es el proceso, incluso a posterior de la vigencia de la actual mesa directiva de la JVRH, y de las que vengan en el futuro. Y ese proceso tiene que ver con la permanencia de la agricultura y de las propias comunidades que habitan en el Valle del Huasco en condiciones de cambio climático y de escasez hídrica. Eso se encuentra en verdadero riesgo, y debiera ocupar el tiempo y los esfuerzos legales y comunicacionales de la JVRH.
7. Finalmente, hacer presente a la opinión pública que existe la instancia, a la cual acudiremos, de hacer presente esta situación, mediante audiencia pública, ante la Comisión de Medio Ambiente de la Convención Constitucional, órgano que posee el mandato mayoritario de torcer esta realidad adversa para la cuenca del Huasco, reconfigurando la forma de hacer uso del agua en nuestro país, reconociendo el derecho fundamental de las comunidades a su aprovechamiento y recuperando el agua para la tierra. El agua es de la tierra y nunca debió separarse su uso tal como lo estableció el Código de Aguas, el cual, por cierto, esperemos sea derogado y reconvertido en un cuerpo normativo que proteja, de verdad, los intereses de las comunidades antes que de quienes sólo buscan especular y lucrar a destajo con un bien que nos pertenece a todas y todos.