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Simultáneamente, en Chile y Argentina, se viven momentos de tensión y conflictividad a causa de las acciones represivas anti mapuche que vienen gestando sectores del poder político y económico, hechos que ocurren en el marco de diversos procesos de recuperaciones de tierras de comunidades y de activas protestas en ambos lados de la cordillera contra industrias extractivistas: Petroleras-fracking, minería, forestales, energía, agroindustria terrateniente e industria inmobiliaria.

En el marco de la militarización  del territorio mapuche, bajo un estado de excepción, y del reciente asesinato de un joven mapuche (Yordan Llempi ), por integrantes de las fuerza armadas de infantería marina en el sur de la Provincia de Arauco, el subsecretario del interior de Chile, Juan Francisco Galli,  visitó Argentina para reunirse con Aníbal Fernández, Ministro de Seguridad, para construir una red y “abordar en conjunto acciones para afrontar la radicalización y violencia de grupos en la zona sur”, publicó La Tercera este 6 de noviembre..

Representaciones de diversas comunidades y organizaciones mapuche de tres provincias de Puelmapu, Sur de Argentina, hicieron un llamado a la sociedad el 25 de octubre este año, a rechazar la violencia, represión y hostigamiento que sufren en distintos puntos del territorio, que tiene su último antecedente en el lof Quemquemtrew en Cuesta del Ternero (Río Negro), donde la comunidad realiza una recuperación territorial.

Con respecto a un incendio que por esos días afectó la sede del Club Andino Piltriquitrón, El Bolsón, localidad rionegrin, la dirigenta Soraya Maicoño, vocera de una de las comunidades mapuche en El Bolsón, aseguró que se trató de un montaje, un “auto atentado” y criticó la campaña para instalar la figura del “enemigo interno”.

En Argentina, varios medios y a través de amplias campañas en redes sociales se ha buscado instalar perfiles de grupos terroristas con influencia de radicalizados desde Chile para provocar un clima de violencia rural, incluso con la difusión de un supuesto “Manuel mapuche que enseña a generar un clima de descontrol y caos”, destruir y paralizar infraestructura e inversiones”, denominado Kutralwe, el que, según publicaciones, fue elaborado por “mapuches chilenos”, consignó Infobae, entre otras fuentes, hecho que ha sido tajantemente desmentido por organizaciones en Puelmapu y sindicada como parte del montaje desplegado.

Además de esta campaña para impulsar una política represiva, en Argentina (al igual como ha ocurrido en Chile), se ha instalado por ciertos sectores que los mapuche no son originarios de Argentina, sino araucanos provenientes de Chile, con el fin de deslegitimar toda acción reivindicativa por derechos. Asimismo, que los mapuche masacraron a los Tehuelche, entre otras campañas racistas y con denostaciones.

Frente a uno de estos elementos, diversos científicos salieron al paso para aclarar dichos relatos: “Los mapuches no son chilenos, y no exterminaron a los tehuelches«, consignaron investigadores nucleados en la Sección Etnología, perteneciente al Instituto de Ciencias Antropológicas de la Universidad de Buenos Aires, quienes, a su vez, comunicaron su preocupación, por la recurrencia de discursos y relatos sesgados y erróneos sobre la realidad de los pueblos indígenas actuales y sus orígenes, manifestando la preexistencia mapuche en ambos lados de la cordillera y de las falsedades del exterminio “tehuelche”, que en realidad se relaciona a los pueblos australes como el aonek’enk., quienes luchan por su sobrevivencia, indicando al respecto: “Los responsables de su marginación e invisibilización no fueron los mapuches, sino las políticas de colonización».