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A tan solo cinco meses del término de su mandato, el Presidente Sebastián Piñera dio inicio a una polémica convocatoria nacional e internacional para la exploración, explotación y comercialización de nuevos yacimientos de litio en el país, con el fin de producir un total de 400.000 toneladas de litio metálico comercializable, divididas en cinco cuotas de 80.000 toneladas cada una, por 29 años.

Al momento de informar sobre esta licitación, el Ejecutivo justificó que buscaban poder “facilitar el ingreso a empresas nacionales y/o extranjeras, impulsando la producción y apoyando el desarrollo de las nuevas tecnologías que habiliten la transición energética y el combate contra el calentamiento global, generando a su vez beneficios para el Estado”.

Pero tan pronto se dio a conocer esta convocatoria, surgieron diversos cuestionamientos a la decisión del gobierno, no sólo por el daño medioambiental irreparable que puede provocar la intervención desmedida en los salares en un contexto de crisis hídrica y climática, o por los breves tiempos que contempla -considerando que se recibieron ofertas hasta el pasado 17 de diciembre, para concretar la convocatoria este 14 de enero próximo-, sino por la posible obstrucción al trabajo de la Convención Constitucional que puede implicar, la que se encuentra definiendo el futuro de los recursos naturales del país.

Litio y crisis climática

Para la comunidad científica, el litio es un elemento esencial para combatir la crisis climática, ya que su desarrollo es clave para transitar energéticamente desde los combustibles fósiles que producen gases de efecto invernadero a formas de energía sustentable, jugando así un rol importante como materia a nivel mundial. El académico y doctor en Física, coordinador de la “Red Litio y Salares: Ciencia y Futuro” de la Universidad de Chile, Gonzalo Gutiérrez Gallardo, releva el valor de las baterías de litio en el contexto medioambiental actual.

“Las principales formas de energías sustentables son las energías renovables no convencionales; la energía solar fotovoltaica y la energía eólica. Estas dos formas generan energía eléctrica, y esa energía eléctrica hay que almacenarla, es muy buena para transportar pero es difícil de almacenar, y el elemento clave para almacenarlas hoy día son las baterías de litio”, asegura el otrora miembro de la Comisión Nacional del Litio a El Desconcierto.

En ese sentido, Gutiérrez explica que las baterías de litio “se han tomado el mercado”, ya que son “las más baratas y las que permiten almacenar la mayor cantidad de energía eléctrica por unidad de masa. Por lo tanto, estas baterías son las que están hoy día en los celulares, en los computadores, en los autos eléctricos y también pueden alimentar pequeñas ciudades”.

La doctora en Ciencias Geológicas, investigadora académica de la Universidad de Antofagasta, e integrante de la Red Litio y Salares, Ingrid Garcés Millas, concuerda que “para poder reducir las emisiones contaminantes atmosféricas que es CO2, tenemos que reducir todo lo que son combustibles fósiles, y eso significa que tenemos que bajar las emisiones contaminantes”, para lo cual juegan un rol importante las baterías de litio.

“El litio tiene ciertas condiciones que lo hacen ser atractivo para producir estas baterías; es un metal muy liviano, tiene un elevado potencial electroquímico y una alta densidad energética, y por eso se usa para hacer baterías”, señala a El Desconcierto, indicando que, de todas formas, en Chile no tendríamos la capacidad para competir en esta materia, considerando que el 80% de la producción de las baterías de litio está en Asia, y poco menos del 20% radicada en Norteamérica.

Sin embargo, la ingeniera química señala que, aunque puede resultar muy costoso fabricar baterías de litio en Chile, es más factible tener la posibilidad de producir vehículos eléctricos “para fomentar a la población campesina, y podemos desarrollar como valor agregado cátodos de litio, potenciar la industria electrónica, y desde esa perspectiva sería pegar un salto al desarrollo tecnológico que le falta a Chile”.

Licitación del gobierno de Sebastián Piñera: “una bofetada”

De acuerdo con los expertos, aun considerando que el litio es una “gran oportunidad” para el país, la licitación internacional del gobierno de Sebastián Piñera “no es aceptable” para la comunidad científica, y sería más bien “una bofetada” para el país. Entre otros aspectos, consideran problemático que la convocatoria contemple explotar el mineral para venderlo en bruto, como carbonato de litio.

“La principal deficiencia es que es una licitación para explotar y vender el litio como materia prima, en circunstancias que el único valor del litio que tenemos es si es que lo ponemos como valor agregado para producir baterías y otros elementos”, señala el doctor Gutiérrez, quien considera que “es una bofetada vender materias primas como si estuviéramos en el Siglo XIX”.

El experto ejemplifica con un estudio realizado por la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo): “ellos ven que si se vende el litio como carbonato, materia prima, vale 1. Si se vende el litio como batería, eso vale 100. Entre medio tiene una serie de pasos intermedios, se puede hacer litio de grado de batería, se puede hacer ánodos de batería, cátodos de batería, electrolito, grasas que están involucradas en las baterías, y multiplicar el valor del litio como materia prima por 20, 50, incluso por 100”.

Según Gutiérrez, levantar una convocatoria con estas características implica pensar solamente en el corto plazo. “Esta licitación no es buena para el país, porque el mensaje que se le da a los jóvenes que estudian ingeniería, a los jóvenes que estudian doctorado, a quienes estudian en las escuelas industriales y técnicas, es decirles ‘no haga un doctorado en química, para qué, si vamos a vender los elementos en los que usted podía aplicar su conocimiento, al extranjero, y allá van a procesarlo’”, expresa, agregando que “eso significa matar a toda una generación”, y “una falta de respeto, es no querer al país y no tener cariño por la gente, es lo más indignante”.

Así también, el diputado y senador electo por la Región de Antofagasta, Esteban Velásquez, analiza que “las energías renovables que tenemos en el norte, el cobre que tenemos en el norte y el litio que tenemos en el norte, estos elementos que pueden ser virtuosos, hoy día no son entendidos así porque el gobierno insiste en mantener un modelo extractivista, en vender sólo en bruto. Nosotros pensamos que hoy debiera haber un tipo de explotación que vaya en armonía con el cuidado de la naturaleza y con los ecosistemas que tenemos acá en el norte”.

Por otra parte, para la doctora Garcés, que la licitación no contemple una ubicación geográfica específica, según sus bases, “desde el punto de vista científico no podemos aceptarlo”. “En Sudamérica tenemos salares que cubren 32% de la producción actual de litio, y casi el 60% de los recursos mundiales que se encuentran entre Chile, Bolivia y Argentina. Cuando uno habla de lo que va a sucederle a Chile también se impactan los otros dos países, porque están dadas las mismas condiciones de estos ecosistemas andinos en los cuales hoy en día están siendo muy presionados por esta industria”, explica.

“La licitación lo único que hace es comprometer los recursos, hacer más extractivismo sin saber dónde lo vamos a hacer, ni cómo lo vamos a hacer. El Estado no puede amarrar los recursos sin tener un sentido de saber en qué propiedad se va a hacer”, señala la científica, relevando que el Salar de Atacama, por ejemplo, está en “desequilibrio” y “no acepta más intervenciones”. La experta enfatiza que la licitación “no es beneficiosa, al contrario, es destructiva para el país, lo único que vas a conseguir es una cantidad ínfima de dinero y destruir el medioambiente”.

No hablemos de litio, hablemos de salares

Es un hecho no menor que Chile posee una de las mayores reservas de litio del mundo, concentrando cerca de 9,2 millones de toneladas, según el último reporte del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), las cuales se encuentran naturalmente en forma de salmuera, en los salares.

La constituyente por el Distrito 7 experta en ecología, además de coordinadora de la Comisión de Medio Ambiente de la Convención Constitucional, Camila Zárate Zárate, afirma a El Desconcierto que “no podemos olvidar que cuando hablamos de litio estamos hablando de un mineral que se ubica en estado líquido en un ecosistema, y ese ecosistema son los salares, que a su vez son cuerpos de agua”.

“Es importante deconstruir el paradigma de entender al litio como un recurso económico, y empezar a entender que el litio es un elemento que es parte de un ecosistema que son los salares. No hablemos de litio, hablemos de salares, y de la importancia de protegerlos”, añade la ecofeminista egresada de derecho.

Zárate destaca la relevancia de cuidar los salares, ya que albergan “distintas formas de vida, sobre todo de animales y especies migratorias. A su vez, son esenciales para poder sostener formas y modelos de vida humanos de comunidades aledañas a los salares, y por supuesto que los salares también cumplen una función importantísima respecto del ciclo del agua a nivel planetario”.

El diputado Velásquez concuerda, apuntando que el gobierno de Sebastián Piñera “insiste en profundizar un sistema económico de maltrato y de abuso respecto de la explotación desmedida de los recursos naturales -y que muchos de estos se van a acabar, son recursos no renovables- pero no observa el contexto en el que hoy día hay una valorización de estos recursos naturales por parte de la ciudadanía en general”.

“Por eso es que estamos elaborando y construyendo entre todos una nueva Constitución, y los medios de comunicación han colocado en el tapete cómo ha habido una depredación de los recursos de la minería en el norte, pero también en el sur con la depredación de las áreas agrícolas, forestales y salmoneras. Los gobiernos por naturaleza deben sensibilizar y empatizar con la comunidad nacional, no lo están haciendo, y al contrario, insisten con los negocios como si estuviésemos en la década de los 90”, expresa Velásquez.

La convencional Zárate cuestiona por su parte que “no se ha hecho un análisis real de los impactos ecosistémicos que hoy en día ha generado la industria de la explotación y la extracción del litio de nuestro país, y si no se hace eso tampoco se puede evaluar una mejor política a futuro, menos por un gobierno que está saliendo, y además en el marco de un proceso constituyente que está en curso, y que va a generar las nuevas reglas para poder tener una economía que sea armónica con los derechos de la naturaleza, y con el resguardo de los ecosistemas en general”.

Los recursos naturales dentro de la nueva Constitución

Chile se encuentra en medio de un proceso de renovación de la Carta Magna, en el cual se están discutiendo temas como la protección de los recursos naturales, y cuál sería el rol del Estado en relación a los mismos. Sumado al hecho que el mandato de Sebastián Piñera está ad portas de terminar, los tiempos de la licitación del Ejecutivo han generado, mínimamente, sospechas. “A mí me da la impresión que esta es una especie de maniobra política, como se ha dicho, que lo que pretende es el no desarrollo de la industria del litio”, analiza el doctor Gutiérrez.

“Pareciera que lo que se pretende aquí es obstaculizar el trabajo de la Convención Constitucional, porque uno de los puntos importantes de la Convención Constitucional es la definición de cuál es el destino de nuestros bienes naturales estratégicos, llámense los bienes de la minería o de la pesca, o de la agricultura”, agrega el científico.

La Convencional Zárate considera que “este gobierno está tratando de amarrar una política pública esencial para el país, de largo plazo, que va a tener impactos en nuestro país por muchos años, justamente al final de su periodo, y por eso entendemos que esta licitación tiene que quedar sin efecto”.

Y respecto al actuar del órgano constituyente frente a esta problemática, Camila Zárate dice que “desde la Convención hemos hecho un llamado a la autonomía de los poderes, por supuesto, pero a su vez a que los poderes que hoy en día están constituidos entiendan la relevancia del poder constituyente, y respeten este proceso, se pongan al servicio del mismo, y no generen normativas que pudieran eventualmente obstruir los nuevos mandatos constitucionales”.

“Me parece que, así como nosotras estamos pensando en una nueva política de manejo de salares desde una visión ecosistémica, a su vez esperaríamos del gobierno que hoy en día está saliente, y del gobierno que va a asumir, sean capaces de estar abiertos a incorporar estas nuevas directrices e incorporarlas a futuro, por todo lo anterior, la licitación del litio que hoy día está en curso, tiene que quedar sin efecto, y es necesario que esperemos el resultado del proceso constituyente, de esta nueva Carta Magna, para establecer las políticas públicas relacionadas a los minerales en nuestro país”, cierra.

El gobierno entrante del Presidente electo Gabriel Boric también se ha manifestado contrario a la licitación, y no ha quedado ajeno a esta problemática. Además de hacer énfasis en la idea de crear una Empresa Nacional del Litio que desarrolle una nueva industria nacional del recurso, el equipo del aun diputado se reunió esta semana con el biministro de Energía y Minería, Juan Carlos Jobet, en donde le plantearon sus inquietudes respecto a la convocatoria, instándolo a crear una “mesa nacional del litio” para trabajar en los reparos y las mejoras que han planteado en torno al proceso en curso.

De momento, tras las presiones ciudadanas, de la comunidad científica y de gremios de trabajadores, han iniciado distintos recursos para detener, o suspender, esta licitación. Uno de ellos es el proyecto de ley presentado por un grupo de parlamentarios de oposición este miércoles, que busca suspender toda licitación o contrato del Estado donde se enajene o se autorice la explotación del litio. De momento, el proyecto cuenta con el respaldo de la bancada del Partido Comunista, y parlamentarios de Revolución Democrática, del Partido Socialista, y de la Federación Regionalista Verde Social, como el diputado Velásquez.

“Antes, estos mismos contratos que estamos hoy día planteando y discutiendo se hacían y nadie sabía de nada. Hoy hay una mayor sensibilidad, la comunidad se pronuncia y las distintas autoridades están buscando los instrumentos para frenar una situación, que quien debiera tener la capacidad para entender que está equivocado es el propio gobierno”, destaca el parlamentario por Antofagasta.

En ese sentido, ve con optimismo el proyecto presentado, el cual espera que sea aprobado a la brevedad por el Congreso. “El proyecto tiene que darse cuenta esta semana, seguramente el lunes se dará cuenta en la Sala, es enviado a la Comisión de Minería y Energía que estoy presidiendo, donde lo vamos a someter a discusión, para que sea revisado, analizado, votado por la Comisión, y estoy seguro que va a ser votado favorablemente, para luego llevarlo a la Sala, y que hayan señales claras que vamos a revisar estos contratos que hoy día por un interés superior del país, nos parece que no deberían suscribirse, y corren el riesgo de ser suspendidos y anulados”, expresa.

En detalle, el proyecto de ley suspendería todos los procedimientos administrativos relacionados con el litio, desde la fecha del proyecto, 5 de enero de 2022, hasta que se publique la nueva Constitución en el Diario Oficial. De todas formas, el viernes de esta semana el Presidente Sebastián Piñera consideró favorablemente la propuesta del mandatario electo Gabriel Boric de crear la Empresa Nacional del Litio, pese a insistir en su defensa del proceso en curso.