Inicio Noticias Nacional Cómo?!La industria salmonera chilena incide en la deforestación amazónica

Cómo?!La industria salmonera chilena incide en la deforestación amazónica

Los medios alemanes Der Spiegel y Deutsche Welle han publicado artículos advirtiendo sobre el peligro que conlleva para la deforestación la utilización de proteína de soya en alimento para salmones, apuntando directamente a la industria chilena; la segunda más grande del mundo después de la noruega.

El negocio del salmón también está floreciendo en Chile”, asegura en su artículo La codicia por el salmón el medio alemán Der Spiegel, una de las revistas semanales más leídas en Europa. En la nota se explica que la soya surge como una alternativa importante para la “alimentación barata” en la salmonicultura, pero que a su vez genera otro problema: “En la región amazónica, se están despejando grandes áreas de selva tropical para el cultivo de soya”.

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La publicación, realizada el 9 de junio de este año, sirve de introducción a un documental homónimo alemán emitido por el canal televisivo web de Der Spiegel, donde se da cuenta del estado de la salmonicultura en Chile y otras partes del mundo, industria que cada vez se aleja más de la utilización de harinas de pescado como fuente principal de alimentación para sus peces. (Revisar acá el documental del director alemán Albert Knechtel con subtítulos al español, cortesía del centro Ecoceanos)

Juan Carlos Cárdenas, médico veterinario y director del Centro Ecocéanos, participó junto a su organización de la filmación del documental. Para él, “la destrucción del Amazona brasileño por los cultivos industriales intensivos de soya destinados a alimentar millones de salmones en la Patagonia chilena o en los fiordos noruegos,demuestran a las comunidades locales y consumidores que esta mega industria transnacional no sólo produce graves impactos ambientales y sociales a nivel local, sino que también a escala global”.

La alerta más temprana de esta situación fue el 26 de agosto de 2019, cuando la Deutsche Welle (DW), uno de los principales medios alemanes y que funciona bajo financiamiento estatal, publicó el artículo Salmón y palta: el lado oscuro de la comida de moda. A pesar de ser un pez depredador, el medio alemán explica que “fue criado para convertirse en vegetariano”, alimentándose de concentrado de soya.

Además de indicar que el salmón chileno recibe 700 veces más antibióticos que los producidos en Noruega, la DW apunta a la nueva base de la dieta de los salmones de Chile y el mundo, asegurando que “gran parte del cultivo de la soya en Brasil se lleva a cabo en grandes explotaciones agrícolas que consumen cada vez más tierra”.

En 2017, la Rainforest Foundation Norway (en español, Fundación de la Selva de Noruega) publicó un reporte sobre la industria de la soya titulado De granjas brasileñas a mesas noruegas: Un reporte sobre la soya en los alimentos de salmones. En éste, aseguran que “la industria de la soya en Sudamérica se está expandiendo en detrimento de la selva y otras áreas forestales vulnerables”. (Revisa acá el informe en inglés de la Fundación de la Selva de Noruega)

Para dimensionar el nivel de demanda del recurso, la fundación explica que para generar un kilo de salmón se necesitan 0,55 kg de grano de soya y, dentro de sus estimaciones, en los próximos años el requerimiento de salmón será tal que para alimentarlo se tendrán que destinar 11.000 km2 de plantaciones de soya. El 94% de la soya importada por el país nórdico el año 2015 provino de Brasil.

Si bien no hay datos así de transparentes para Chile, es importante la información proporcionada por los noruegos, ya que su industria se parece en algunas cosas a la chilena. Esto pues – según los últimos datos de la embajada Noruega – hay una gran presencia de empresas de ese país nórdico en Chile, la que cuenta con cinco grandes empresas con operaciones en el país, y con otras 20 compañías proveedoras de la industria. Esto implica compartir varias prácticas industriales -como la selección de proveedores- tanto allá como acá, aunque no la transparencia.

“Sucede que, en Chile, las empresas no están obligadas ni tienen por qué contar de dónde vienen las materias primas con las que ellos hacen sus alimentos”, indica Estefanía González, Coordinadora de Océanos de Greenpeace. Incluso, González confidencia que la propia Deutsche Welle los contactó para saber más sobre el uso de soya en Chile para alimentar salmones, pero fue imposible entregar datos concretos ya que “la información es muy pobre”.

Según el Reporte de Sustentabilidad 2018 de AquaChile, de la chilena Agro Super, – la mayor exportadora de salmones en el país, según revela El Mostrador Mercados – la materia prima para el alimento de sus peces consiste en un 55,72% de origen vegetal.

Eso sí, aseguran en el mismo reporte que no se abastecen desde “las zonas de exclusión del Amazonas” y forman parte del Round Table on Responsible Soy, membresía que les permite cumplir con una certificación ambiental.

Así y todo, este tipo de medidas son de dudosa eficacia, pues aunque no compren soya amazónica, el aporte al incremento del consumo del producto eleva a nivel agregado mundial la demanda, lo que genera presión sobre todas las tierras cultivables y potencialmente cultivables. Dicho de otro modo, AquaChile no compra soya del Amazonas, pero su consumo de granos de otra procedencia, hace que otros consumidores se vean en la necesidad de adquirir de todos modos el grano brasileño.

Además, al parecer, esta es la única información disponible para una industria que en Chile cuenta con más de otras 20 empresas, de las cuales no se conoce su consumo ni procedencia de la soya que emplean para alimentar sus peces.

El informativo independiente INTERFERENCIA contactó a su correo institucional a Arturo Clement, presidente de la asociación de productoras y proveedoras de salmón, Salmón Chile, y a a nueve miembros del equipo de esta asociación gremial para así ahondar en el volumen y procedencia del consumo de soya por parte de la industria salmonera chilena, sin recibir respuesta al cierre de la edición.

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