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El secretario nacional del gremio Colmed, José Miguel Bernucci, abogó por confinamientos duros, con una movilidad menor al 30% y una duración máxima de 21 días

A menos de un día de que 171 comunas del país estén en Fase 1, el secretario nacional del Colegio Médico, José Miguel Bernucci, pidió un rediseño «urgente» de las cuarentenas, pues en su condición actual «deben ser de las más malas del mundo».

El profesional justificó aquella opinión señalando que estas «son muy laxas, muy largas y terminan no cumpliendo el objetivo de controlar los casos, sino que aumentan los efectos secundarios negativos», algo que ejemplificó con los cinco meses que Punta Arenas pasó en confinamiento.

«Salió con más casos que con los cuales entró; 150.000 habitantes, 70.000 permisos diarios asociados a empresas ‘esenciales’ que fueron dados por la autoridad. O sea, no es que no se cumpliera por las personas, porque se hacían fiestas ilegales o porque querían salir a pasear al perro, sino que se cumplía pero en el papel, porque igual había un 50 por ciento de movilidad entregado por la autoridad», explicó en una conversación con el medio nacional de radio Cooperativa.

Por eso, defendió que se cambie la estructura de las cuarentenas, planteando que sean «muy cortas, de 14 a 21 días; con una muy baja movilidad, menos del 30 por ciento -probablemente va a haber que sacar a muchas empresas que supuestamente son esenciales, pero no lo son-, y necesitamos transferencias monetarias de valor directas a las personas que más lo requieren (…) si vamos a entrar a cuarentena el jueves, el IFE se torna inefectivo si es que va a llegar dos meses después a las personas».

En definitiva, Bernucci pidió que la Fase 1 sea mirada «como un incendio: cuando uno se enfrenta a eso, no pregunta si llama a los Bomberos ahora o después; se les llama. Cuando llegamos a cuarentena, es que tenemos un incendio epidemiológico de tal magnitud que necesitamos rápidamente bajar los casos, y no hay otra forma de hacerlo que bajando la movilidad».

«Necesitamos una Fase 2 que sea 1.5»

El doctor citó razones similares para abogar por un endurecimiento de la Transición: «esta Fase 2 que fue desdibujada en el camino, que se le fue poniendo y sacando, necesitamos que sea efectiva en lograr evitar el llegar a Fase 1, y en ese sentido, por ejemplo, en las comunas aún en Fase 2 necesitamos ser mucho más estrictos respecto a la movilidad en todo el comercio que no sea esencial».

«Los colegios no deberían estar abiertos en Fase 2, porque la realidad epidemiológica es muy mala, y por lo tanto, los colegios como aumento de movilidad probablemente podrían aumentar los contagios. Y obviamente retrotraer todas las medidas de apertura de casinos, de cultos religiosos y todo. O sea, necesitamos una Fase 2 que sea una Fase 1.5, por decirlo de alguna forma», propuso.