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Un importante repunte en lo que va del año presentan las ventas del comercio minorista a nivel global. Entre enero y mayo, el crecimiento promedio mundial alcanza al 17%, impulsado en parte por las bajas bases de comparación del año pasado (-4,4% a igual fecha), pero además por la mayor liquidez de los consumidores producto de abundantes programas de apoyo fiscal, por políticas monetarias expansivas, y por la mejoría en los indicadores de contagio vinculada al avance de los procesos de vacunación.

Todos estos factores se repiten en el caso de Chile, pero con el agregado de los retiros de fondos de pensiones, que han llevado los ingresos de los hogares a niveles récord, muy por encima incluso de lo que hubieran alcanzado sin la pandemia del Coronavirus. Además, el CyberDay realizado entre fines de mayo y comienzos de junio arrojó resultados muy por sobre lo esperado, contribuyendo también al fuerte crecimiento del sector.

Consecuentemente, nuestro país lidera la recuperación del consumo a nivel global, y las ventas del comercio minorista acumulan un impresionante crecimiento del 27% en los primeros 5 meses del año, superando incluso a China (26%) y Estados Unidos (25%).

Puntualmente en mayo, las ventas minoristas crecieron un 72% en Chile, la tasa más alta de la historia reciente, y para junio y julio se esperan órdenes de magnitud similares, ya que se mantienen presentes todos los factores mencionados.

Este comportamiento, sin embargo, contrastó con la tendencia mundial, que mostró una desaceleración en la tasa de crecimiento, de 33% en abril a 18% en mayo. China, por ejemplo, pasó de un 18% a un 12% y EEUU, de 51% a 28 %.

Dentro de la región, además de Chile, se observan desempeños estelares en países como Colombia y Argentina, con crecimientos del 23% y 15% en lo que va del año, respectivamente. Las otras potencias regionales, Brasil y México, crecieron un 8% y un 5%, respectivamente, en sus ventas minoristas.

Los apoyos fiscales a los hogares, como se indicó, han tenido gran protagonismo durante el proceso. En Estados Unidos, por ejemplo, el ingreso de las personas alcanzó el nivel más alto de su historia en marzo de este año, producto de nuevos paquetes fiscales, creciendo un 33% en relación al mismo mes de 2020. Se estima que la liquidez acumulada en la forma de ahorro por los hogares sigue siendo abundante, lo que permitirá mantener elevado el gasto en consumo en los próximos meses.

En países del hemisferio norte y Asia, que comenzaron antes sus procesos de desconfinamiento y reapertura económica, el consumo se ha beneficiado más tempranamente de la recuperación de las ventas en tiendas físicas, pero en forma más reciente se observa también una recuperación en la demanda de servicios presenciales, como transporte, turismo, cultura y entretención, lo que le ha quitado algo de vigor al retail a partir de mayo.

Algunas categorías de bienes durables han presentado problemas de suministro, como los semiconductores en el caso de la industria automotriz, afectando las ventas de categorías que han visto un fuerte aumento de demanda después de la contracción de los meses más complejos de la crisis.

El comercio electrónico, por su parte, ha seguido consolidándose como el canal de mayor crecimiento, pese a los altísimos niveles ya alcanzados durante el año pasado, cuando se convirtieron en la principal vía de acceso al consumo de la mayoría de las categorías.

El avance de los procesos de vacunación, en tanto, ha fortalecido la confianza de los consumidores y ha permitido reactivar las cadenas físicas de consumo. A nivel global se observa que a medida en que aumenta el porcentaje de la población vacunada, aumentan también las tasas de crecimiento de las ventas minoristas.

Las primeras cifras del mes de junio, con información de países como China y Estados Unidos, sugiere un persistencia de altas tasas de crecimiento en las ventas del comercio, pero manteniendo la tendencia a la desaceleración observada en mayo.

Para los próximos meses se espera una prolongación de las condiciones favorables para el sector, aunque con tendencias declinantes hacia fin de año. En China, por ejemplo, se prevé que el gobierno introduzca nuevas medidas para incentivar el consumo, que podrían afectar con mayor intensidad la demanda de productos para el equipamiento del hogar y de servicios turísticos.

En el caso de Chile, el comportamiento esperado para el sector comercio este año está muy ligado a los factores que dinamizan las expectativas de crecimiento de la economía: un nivel de liquidez en los hogares inusual en tiempos de crisis (en todos los segmentos de ingreso), que se ha ido traduciendo en una mayor demanda de consumo.

El segundo trimestre, en particular, será el de mayor crecimiento para el sector, debido al impacto del tercer retiro de pensiones, la llegada de bonos de Gobierno, el impacto que tuvo el evento CyberDay y las bajísimas bases de comparación. Luego, la velocidad de crecimiento irá cediendo paulatinamente y a la moderación de los factores de liquidez se sumarán las altas bases de comparación del año pasado, particularmente en el último trimestre.