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Este lunes partió la Operación Renta 2019 y con ella entró en vigencia la nueva normativa que establece que los trabajadores que emiten boletas de honorarios están obligados a destinar parte de sus ingresos a pagar su cobertura de salud y cotizaciones previsionales. Según cifras oficiales, son cerca de 600 mil personas las que tendrán que cotizar a través de la retención de impuestos.

Para la Fundación Sol esta cifra se queda corta: “Hoy cotizan alrededor de 500 mil trabajadores independientes, de aproximadamente un millón 400 mil personas en total. Cuyos aportes mensuales a las AFP, con esta obligatoriedad, suma como base entre 40 mil millones hasta a los 47 mil millones de pesos por mes”.

Para el investigador de Sol, Benjamín Sáez, estos dineros en la práctica, están destinados a aumentar el caudal de recursos frescos para el exclusivo negocio que realizan las administradoras, sin que el imponente cuente con la garantía de que obtendrá una pensión digna al final de su etapa laboral.

“Contribuye nada, sobre todo para las trabajadoras que llevan la mayor parte de su vida fuera del sistema, prácticamente con y sin cotización van derecho al Pilar Solidario. Incluso la capitalización individual no funciona para aquellas que han cotizado por 30 o 35 años. Relevante considerar que, antes de cualquier reforma de ese tipo, se requiere incorporar a la mayor cantidad de personas, pero con garantías de buenos resultados y dejando claro el mecanismo de ahorro que se está ejecutando”, afirmó Sáez.

La ley, impulsada por el Ejecutivo, supone que el 10 por ciento de todas las boletas de honorarios emitidas durante el año pasado servirán para cotizar en la AFP, Fonasa o Isapre. El sistema opera bajo una ley que establece una gradualidad que llegará al 17 por ciento de aquí al 2027.

En el papel, declarar por el total, significa que un 3,4 por ciento de los impuestos irán a parar a las administradoras de fondos de pensiones, mientras que, si decide hacerlo de manera parcial, el 0,54 por ciento irá a dicha destinación.

Para el ex miembro del Consejo Asesor para la Reforma Previsional, el economista Andras Uthoff, por más que las personas independientes se aboquen todos los años a ahorrar en su jubilación, este no será factor sustancial para tener mejor vejez.

“Ya sabemos que las administradoras no están dando buenas pensiones, por lo que en la práctica el aporte que harán va a quedar congelado para toda la vida, solo podrán optar a una pensión vitalicia, y si tiene los requisitos, el Estado tendrá que aportar para mejorar su jubilación. Estamos viendo que el sistema no resulta, y ahora están obligando a los independientes a cotizar, cosa que voluntariamente no quiere hacer”, argumentó Uthoff.

El especialista agregó que, tal como la anunciada reforma a las pensiones, el cotizar obligatoriamente para la AFP y aumentar la cantidad de dinero fresco es fundamental para el sector financiero que controla el mecanismo, “quienes piensan que este es un negocio y no un beneficio social”.

Precisó que por este mismo motivo se está constituyendo una mesa técnica con parlamentarios de todas las bancadas de oposición, con el objetivo de instruir y rebatir los argumentos validados por el gobierno referidos a que, el aumentar los ahorros, los recursos destinados a las AFP, significará mejorar jubilaciones, cosa que insistió, dista mucho de la realidad.

Para el presidente de la Unión Nacional de Trabajadoras y Trabajadores a Honorarios del Estado (UNTTHE), Pablo Tapia, la medida significa derechamente la pérdida total de los ahorros, ya que precisó, no mejorará jubilación alguna, solo incrementará las arcas y utilidades que ostentan las administradoras.

“Para los trabajadores independientes no sirve de nada cotizar, aunque suene fuerte, no les va a cambiar su futuro, es solo plata fresca para la AFP, menos para los que comienzan a cotizar y que tienen 40 años o más”, dijo Tapia, quien precisó que se valora el nuevo aporte en salud y seguros laborales, pero no lo que obligatoriamente debe ser pagado a las AFP.

“La mayoría rechazó esta norma específica, muchos trabajadores independientes, si tuvieran alternativa, prefieren utilizar el 10 por ciento para invertirlos en proyectos que generen mayor rentabilidad, no regalarlos a un sistema de capitalización individual que está absolutamente deslegitimado”, concluyó el vocero de los honorarios del Estado.