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Muere a los 96 años Dolores Huerta, histórica líder de los derechos civiles y sindicales en EE.UU.

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La destacada activista Dolores Huerta, figura monumental del movimiento por los derechos civiles de los latinos y los trabajadores migrantes en Estados Unidos, falleció este miércoles a la edad de 96 años, según confirmó su familia a través de un comunicado oficial difundido en redes sociales. Reconocida por su incansable labor progresista y feminista, Huerta cofundó en la década de los años 60 el sindicato agrícola más grande del país, la Unión de Trabajadores Campesinos (UFW), consolidando un legado de lucha que mantuvo activo prácticamente hasta el final de su longeva vida mediante charlas y participación en protestas.

El fallecimiento de la histórica dirigente marca el fin de una era para el activismo social en Norteamérica. Su trayectoria estuvo marcada por la defensa inclaudicable de los derechos de las minorías, la justicia racial, la erradicación de la pobreza, así como la promoción de los derechos de las mujeres y de la comunidad LGBTQ+. Desde sus inicios en los campos agrícolas hasta la creación en 2003 de la Fundación Dolores Huerta en el Valle Central de California —junto a sus tres hijas—, su impronta transformó las políticas laborales y la visibilidad de las comunidades marginadas.

Un legado de lucha sindical y el origen del ‘Sí, se puede’

Durante su juventud y adultez, Dolores Huerta impulsó las reivindicaciones obreras junto a César Chávez, con quien levantó la UFW. A lo largo de las décadas, su tenacidad y liderazgo le valieron innumerables reconocimientos internacionales y nacionales, destacando la entrega de la Medalla Presidencial de la Libertad en el año 2012, máxima distinción civil de Estados Unidos otorgada entonces por el mandatario Barack Obama. Asimismo, su icónico lema de movilización comunitaria, «Sí, se puede», trascendió las fronteras sindicales para convertirse en un estandarte universal de la política y la participación ciudadana.

En los últimos años, la figura de Huerta también se vio enfrentada a la revisión histórica y al escrutinio público, luego de pronunciarse públicamente en marzo sobre investigaciones periodísticas que señalaron conductas abusivas por parte de su fallecido co-militante César Chávez. Lejos de mermar su impacto, la activista mantuvo una agenda rigurosa centrada en la formación de nuevas generaciones de líderes sociales y en la defensa de los derechos humanos fundamentales en todo el territorio estadounidense.

Impacto global y despedida de una referente social

La partida de Dolores Huerta ha generado reacciones de pesar a nivel global entre organizaciones sociales, defensores de derechos humanos y líderes políticos que reconocen su aporte incalculable a la equidad social. La familia de la histórica dirigente ha solicitado respeto a su privacidad durante este periodo de duelo, mientras diversas organizaciones preparan homenajes póstumos para conmemorar una vida dedicada por completo a la justicia social, el sindicalismo agrario y la emancipación de los sectores más vulnerables de la sociedad.