Chile mantiene una posición destacada en el primer Índice de Exploración PIEx 2026 elaborado por el Centro de Estudios del Cobre y la Minería (CESCO), al registrar 22 prospectos activos distribuidos entre 12 compañías, lo que lo sitúa en el tercer lugar del ranking global, solo por detrás de Canadá (42) y Perú (41). Sin embargo, esa presencia contrasta con una menor participación en los presupuestos de las empresas analizadas: el país ocupa el octavo lugar en presupuesto ponderado, con US$97 millones, equivalentes al 3,9% de los US$2.495 millones considerados en el estudio. La brecha entre el potencial geológico y la inversión efectiva en exploración es el principal hallazgo del informe, que se basa en información recopilada durante la convención internacional PDAC 2026, realizada en Toronto, y complementada con antecedentes públicos.
El levantamiento consideró una muestra de 90 compañías, principalmente exploradoras junior y empresas de tamaño intermedio, con un catastro de 214 prospectos activos en distintas jurisdicciones. La metodología del índice aclara que las cifras corresponden al universo analizado y no representan el presupuesto total de exploración minera de Chile ni del resto de los países incluidos. En el contexto del corredor andino, que integra a Chile, Perú, Argentina, Colombia, Bolivia y Ecuador, la región reúne 98 prospectos, equivalentes al 45,8% del catastro, y concentra el 34,3% del presupuesto estudiado, con US$857 millones. No obstante, dentro de ese bloque, Perú lidera con US$342 millones, seguido por Colombia (US$235 millones) y Argentina (US$172 millones), todos por encima de Chile.
El desafío de transformar el interés geológico en financiamiento
Para Cristian Cifuentes, líder senior de Estudios y Contenidos de CESCO, los resultados evidencian el desafío de transformar el interés por las oportunidades geológicas del país en financiamiento y campañas de exploración efectivas. «Chile tiene un atractivo geológico indiscutible, pero el índice muestra que ese interés no se traduce necesariamente en mayores presupuestos de exploración. La brecha entre prospectos y financiamiento es una señal de alerta que debemos abordar como industria y como país», señaló el experto. El estudio también consultó a las compañías sobre las dificultades que enfrentan para desarrollar sus actividades: entre las 58 empresas que entregaron respuestas sustantivas, el 39,7% mencionó los permisos y la regulación como principal obstáculo; el 24,1% apuntó al financiamiento; y el 19% a la licencia social y las relaciones con las comunidades. Estas respuestas corresponden al conjunto de empresas encuestadas y no exclusivamente a aquellas con actividades en Chile.
En esa línea, CESCO plantea una serie de recomendaciones para cerrar la brecha detectada. El objetivo es facilitar que las oportunidades identificadas puedan traducirse en nuevas campañas y futuros descubrimientos. Entre las medidas propuestas se encuentran:
- Avanzar en mecanismos de tramitación adecuados para la exploración temprana, que permitan agilizar los permisos sin sacrificar la rigurosidad ambiental y social.
- Fortalecer el acceso al financiamiento para las empresas exploradoras, especialmente las junior, que enfrentan mayores dificultades para levantar capital.
- Mejorar la disponibilidad de información geocientífica, de modo que las compañías puedan tomar decisiones de inversión con mayor certeza y reducir los riesgos asociados a la exploración.
Impacto en la industria y proyecciones para el sector
La posición de Chile en el PIEx 2026 adquiere relevancia en un contexto de competencia global por recursos de exploración. Si bien el país se mantiene como un destino atractivo por su geología, la menor asignación de presupuesto relativo podría afectar la capacidad de descubrir nuevos yacimientos y, a mediano plazo, la sostenibilidad de la industria minera nacional. La exploración es la base de la renovación de reservas, y una brecha persistente entre prospectos y financiamiento podría traducirse en una menor actividad exploratoria en los próximos años. El corredor andino, en tanto, sigue siendo una de las regiones más relevantes del mundo para la exploración, concentrando casi la mitad de los prospectos activos de la muestra, lo que subraya la importancia de que Chile mejore su competitividad en este ámbito.
CESCO enfatizó que el índice es un instrumento de diagnóstico y que sus resultados deben interpretarse dentro de la metodología utilizada. La entidad gremial continuará monitoreando la evolución de los indicadores y promoviendo el diálogo entre los actores públicos y privados para superar las barreras identificadas. Con un panorama geológico privilegiado y un entorno de precios del cobre que favorece la inversión, el desafío para Chile es convertir ese potencial en campañas concretas de exploración que aseguren el futuro de la minería y su contribución al desarrollo del país.
















