La región de Antofagasta se posiciona como el principal polo de inversión bajo evaluación ambiental en Chile, al concentrar US$28.591 millones en proyectos que actualmente se encuentran en proceso de calificación ante el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA). Así lo informó el director regional del SEA, Tomás Ballesteros, durante el seminario «Antofagasta en transformación: Desafíos y dificultades en la presentación de proyectos al sistema de evaluación ambiental», organizado por El Mercurio de Antofagasta. La cifra representa la mayor concentración de inversión en evaluación ambiental del país y equivale a un tercio del total nacional bajo revisión.
El anuncio adquiere relevancia en un contexto de creciente demanda global por minerales críticos como el cobre y el litio, donde Antofagasta juega un rol estratégico. La región concentra 33 iniciativas en evaluación: 20 Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA) y 13 Estudios de Impacto Ambiental (EIA). De ellas, 15 corresponden al sector minero, 8 al ámbito energético —incluyendo litio—, 5 a saneamiento ambiental y 5 a otros sectores. Este volumen refleja la confianza de los inversionistas en la zona, pero también los desafíos regulatorios que enfrenta la industria para compatibilizar desarrollo económico con protección ambiental.
SEA Antofagasta: proyectos mineros y energéticos lideran la cartera en evaluación
En el ámbito minero, los proyectos de mayor envergadura incluyen la Continuidad Operacional de Minera El Abra y el Desarrollo de Planta Concentradora con Transición Hídrica a Agua Desalada, con una inversión de US$7.500 millones; la Nueva Planta Concentradora y obras complementarias en Minera Escondida (US$5.150 millones); la Continuidad Operacional y Desarrollo Minero Futuro en el Salar de Atacama (US$3.000 millones); y la Continuidad del Proceso de Lixiviación de la División Radomiro Tomic (US$1.300 millones). Estas iniciativas son claves para sostener la producción de cobre y litio, minerales esenciales para la transición energética mundial.
El sector energético agrupa 8 proyectos, impulsados por la transición hacia fuentes limpias y la estrategia nacional del litio. Destacan el Proyecto TED, que contempla extracción directa de litio con una inversión de US$3.100 millones, y Llanura Solar, un proyecto híbrido solar, eólico y de almacenamiento por US$1.300 millones. Complementariamente, se evalúan 5 proyectos de saneamiento ambiental por US$21 millones y 5 iniciativas de otros sectores por US$2.470 millones, completando así una cartera diversificada que aborda desde la gran minería hasta la infraestructura sanitaria.
Impacto y proyecciones: aprobaciones récord y desafíos regulatorios en Antofagasta
Durante 2026, Antofagasta ha registrado ingresos de proyectos por más de US$22 mil millones, el monto más alto para un mismo período desde el inicio de la administración actual. Paralelamente, se han aprobado ambientalmente 20 proyectos por US$11.261 millones. Entre los aprobados destacan Aguas Marítimas (US$5.000 millones), Desarrollo Futuro DMH (US$2.800 millones) y una optimización operacional en Minera Escondida (US$1.300 millones). Estas cifras evidencian una dinámica positiva en la tramitación ambiental, aunque persisten desafíos para agilizar los procesos sin comprometer los estándares ambientales y laborales.
El seminario abordó precisamente cómo reducir los trámites regulatorios manteniendo la rigurosidad. En ese sentido, el director regional del SEA, Tomás Ballesteros, destacó la importancia de la eficiencia en la evaluación ambiental para no frenar la inversión. Si bien no se entregaron declaraciones textuales adicionales, la exposición de las cifras da cuenta de un esfuerzo por transparentar la gestión y promover la competitividad regional. La comunidad de Antofagasta observa con atención estos procesos, pues los proyectos generan empleo y desarrollo, pero también exigen garantías de sustentabilidad, especialmente en un territorio marcado por la escasez hídrica y la fragilidad de sus ecosistemas.
Con una cartera de US$28.591 millones en evaluación y un flujo de aprobaciones que supera los US$11 mil millones en lo que va de 2026, Antofagasta reafirma su condición de motor económico de Chile. El desafío para las autoridades y las empresas será mantener el equilibrio entre la atracción de inversiones y la protección del medio ambiente, asegurando que el desarrollo minero y energético se traduzca en beneficios concretos para las comunidades locales y en el cumplimiento de las metas climáticas del país. El SEA de Antofagasta continuará revisando cada iniciativa, con plazos que dependerán de la complejidad de los estudios presentados.






