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Una profunda conmoción en Copiapó provocó el asesinato de un estudiante asesinado en Copiapó de 17 años, identificado como Pablo, quien perdió la vida la tarde del lunes tras ser apuñalado en el pecho en las inmediaciones del Liceo Bicentenario Cervantes, a solo días de cumplir su anhelada graduación de cuarto medio. El hecho, ocurrido en la esquina de los pasajes Chacritas y Travesía, ha estremecido a la comunidad educativa de la capital regional, que pasa de la celebración del fin de ciclo escolar al duelo por la pérdida de un compañero al que describen como cercano y lleno de proyectos.
El contexto del crimen agrava el dolor colectivo: la víctima se encontraba a escasas jornadas de cerrar su etapa escolar, un hito que sus compañeros esperaban compartir con él. A través de redes sociales, el curso emitió un desgarrador comunicado de despedida donde plasmaron la incredulidad ante la tragedia. «Nunca imaginamos que a tan pocos días de salir de 4º medio, tendríamos que enfrentar una despedida como esta», expresaron los jóvenes, añadiendo que «nos duele pensar en todo lo que quedaba por vivir, en los sueños que aún tenías por cumplir y en ese momento que esperábamos alcanzar juntos, terminar cuarto medio». El mensaje, cerrado con un «Descansa en paz Pablo, tu curso no te olvida», refleja la fractura emocional de una generación que ve truncada su transición a la vida adulta por un acto de violencia extrema.
Detalles del ataque y formalización de los imputados por homicidio calificado
Según los antecedentes entregados por la Fiscalía de Atacama, el ataque se originó en el marco de una riña entre estudiantes, a la cual habrían arribado dos personas externas al establecimiento educacional, escalando la violencia hasta el desenlace fatal. Por este ilícito, el Ministerio Público formalizó a dos imputados por el delito de homicidio calificado. Durante la audiencia de control de detención, el tribunal decretó la medida cautelar más gravosa para el imputado adulto, ordenando su ingreso a prisión preventiva por considerar su libertad un peligro para la seguridad de la sociedad, mientras que para el imputado adolescente se dispuso la internación provisoria en un centro del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil. El plazo de investigación fue fijado en 100 días para reunir las pruebas necesarias que permitan esclarecer la dinámica exacta de los hechos y la participación de cada sujeto.
Respuesta institucional y acompañamiento a la comunidad escolar
Desde el nivel central, el Ministerio de Educación manifestó su pesar a través de sus canales oficiales, confirmando la activación de protocolos de contención. «Nos comunicamos con el establecimiento y comprometimos nuestro apoyo en lo que requieran», señalaron desde la cartera a través de la red social X, haciendo extensivas las condolencias a la familia y a la comunidad del Liceo Cervantes. Este respaldo institucional resulta clave para abordar el duelo colectivo y la sensación de inseguridad que inevitablemente surge tras un episodio de esta naturaleza en el entorno escolar. La Seremi de Educación de Atacama coordina en terreno la asistencia psicosocial para estudiantes, docentes y apoderados, buscando mitigar el impacto traumático en el proceso formativo de los jóvenes.
El caso reabre el debate sobre la seguridad en los entornos educativos de la región y la presencia de actores ajenos en conflictos estudiantiles. Mientras la investigación avanza bajo la dirección de la Fiscalía Local de Copiapó, la comunidad del Liceo Cervantes enfrenta el desafío de honrar la memoria de Pablo completando el ciclo que él no pudo terminar. La graduación, antes símbolo de logro y futuro, se tiñe ahora de una ausencia irreparable, recordando la fragilidad de la vida juvenil frente a la violencia callejera que irrumpe en los espacios que deberían ser de protección y aprendizaje.
















