En un encuentro organizado por la Anglo Chilean Society en el marco de la Semana de la Minería de la Bolsa de Metales de Londres, el Gobierno de Chile presentó una ambiciosa estrategia para consolidar al país como una plataforma minera de Sudamérica, con una cartera de proyectos proyectada en US$ 105.000 millones hacia 2034. La actividad contó con la participación del ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, y del biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, quienes destacaron que esta nueva etapa está orientada a facilitar la inversión privada y a transformar el potencial geológico nacional en proyectos concretos de desarrollo.
Chile controla el 23% del mercado mundial de cobre, un dato que refuerza su posición como socio estratégico indispensable para la transición tecnológica y energética global. Durante el seminario, las autoridades subrayaron que el país combina una reforma tributaria con una agresiva agenda de posicionamiento internacional, buscando atraer capital en sectores clave como el cobre, el litio y la infraestructura tecnológica. La estrategia se sustenta en la convicción de que el Estado debe proteger el interés público sin convertirse en un obstáculo para la inversión.
Chile como plataforma minera: declaraciones y ejes de la estrategia
El biministro Daniel Mas fue enfático al señalar que el objetivo es que las compañías internacionales no solo extraigan minerales, sino que encuentren en Chile un lugar para invertir, innovar y desarrollar tecnología. “Queremos que las compañías internacionales no solo vengan a extraer minerales. Queremos que encuentren en Chile un lugar para invertir, innovar, desarrollar tecnología y proyectarse al mundo. Nuestra ambición es convertir a Chile en la plataforma minera y logística más competitiva de América del Sur”, afirmó. En esa línea, destacó que “Chile no solo está de vuelta, sino que ya ocurren cambios en favor de una mayor inversión”, reflejando un cambio de voluntad política bajo el gobierno del Presidente José Antonio Kast.
Por su parte, el canciller Pérez Mackenna resaltó los activos del país para atraer inversión: “Chile ofrece algo que es cada vez más escaso en el mapa geopolítico actual: estabilidad institucional, una democracia sólida y una matriz energética que hoy es una de las más limpias y competitivas del hemisferio sur”. Asimismo, explicó que la Política Nacional de Minería, junto con la Estrategia Nacional de Minerales Críticos y la Estrategia Nacional de Litio, conforman una invitación para que el capital internacional colabore en la creación de cadenas de valor integrales dentro del territorio. La Cancillería ha desplegado una intensa agenda en mercados globales bajo la plataforma Choose Chile, orientada a impulsar la inversión extranjera.
Las medidas macroeconómicas anunciadas incluyen una reducción gradual del impuesto corporativo del 27% al 23% y la entrega de estabilidad tributaria por hasta 20 años para grandes desarrollos mineros. Estas acciones buscan reconfigurar las reglas del juego para competir firmemente por cada dólar global. Durante el seminario, también se destacó el rol de Codelco, que sigue siendo un actor fundamental de la minería global con 1,44 millones de toneladas de producción en 2025. El Ejecutivo y la corporación estatal impulsan una estrategia de alianzas con compañías internacionales, incorporando capital, tecnología y capacidades.
Impacto y proyecciones para la minería chilena
La visión pragmática del Gobierno se extiende al litio, otro recurso estratégico. “Nuestra visión es pragmática: lo importante no es quién tiene el monopolio de las soluciones, sino cómo conseguimos más inversión, productividad y valor para Chile. Ese mismo pragmatismo está abriendo un nuevo capítulo en otro recurso estratégico: el litio”, señaló Mas, agregando que se avanza en contratos especiales de operación con privados y nuevas oportunidades de recuperación de litio mediante economía circular. Esta estrategia busca diversificar la matriz productiva y aprovechar la creciente demanda global de minerales críticos para la transición energética.
El anuncio en Londres representa una señal clara para los inversionistas internacionales sobre la dirección de la política minera chilena. Con una cartera de US$ 105.000 millones hacia 2034, el país apunta a duplicar su producción de cobre y a consolidarse como un hub de innovación y tecnología minera. Para las regiones mineras como Atacama y la Provincia del Huasco, esta estrategia podría traducirse en nuevas oportunidades de empleo, desarrollo de proveedores locales y encadenamientos productivos, aunque también plantea desafíos en materia de sostenibilidad y gestión de impactos ambientales. El Gobierno enfatizó que la inversión privada irá acompañada de un marco de seguridad jurídica que proteja la inversión a largo plazo y fomente el compromiso con el desarrollo tecnológico local.






