Investigadores han desentrañado los fenómenos físicos y químicos que causaron el colapso de las Torres Gemelas tras los ataques del 11 de septiembre de 2001.
Un equipo de investigadores ha revelado las razones científicas detrás del derrumbe de las Torres Gemelas durante los ataques del 11 de septiembre de 2001. Según los expertos, un conjunto de fenómenos físicos y químicos desencadenaron una catástrofe que nadie, en ese momento, era capaz de imaginar.
El estudio, publicado en una prestigiosa revista científica, destaca que el impacto de los aviones no fue el único factor. La temperatura extremadamente alta generada por el combustible en llamas y la estructura metálica de las Torres Gemelas jugaron un papel crucial en el colapso.
Según los investigadores, los aviones impactaron las Torres Gemelas a una velocidad de aproximadamente 500 kilómetros por hora, generando una presión que rompió las estructuras de acero. Sin embargo, la temperatura del combustible, que alcanzó los 1.000 grados Celsius, fue el factor decisivo. Este calor hizo que el acero se deformara y se debilitara, causando que las estructuras se derrumbaran.
El estudio también destaca la importancia de la estructura de las Torres Gemelas, diseñadas para soportar cargas de peso y viento, pero no para resistir el impacto directo de un avión. La combinación de estos factores, según los expertos, fue lo que llevó a la caída de las Torres Gemelas.
Estas conclusiones, que han sido verificadas por múltiples expertos en la materia, aportan una visión más completa del desastre y pueden ser de utilidad para futuras investigaciones y análisis en materia de seguridad estructural.
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