Advertisement

Gran minería del cobre en Chile alcanza gasto operacional de US$ 16.548 millones en 2025




Puedes cambiar la voz (gratis). Primero lee el título y luego la noticia.

La gran minería del cobre en Chile registró un gasto operacional de US$ 16.548 millones durante 2025, de acuerdo con la información difundida por el portal especializado Rumbo Minero. La cifra consolida el alto nivel de actividad del sector cuprífero nacional, principal motor de las exportaciones chilenas, y da cuenta de los crecientes costos asociados a la operación de los yacimientos, la mantención de equipos, el consumo de insumos estratégicos como energía y agua, y el cumplimiento de estándares ambientales y laborales cada vez más exigentes.

El gasto operacional de la gran minería del cobre se compone de partidas como remuneraciones, combustibles, energía eléctrica, reactivos químicos, repuestos, servicios de terceros y transporte, entre otras. Su evolución está directamente influida por el nivel de producción, la ley del mineral extraído, la profundidad de las faenas y las condiciones macroeconómicas, incluyendo el tipo de cambio y el precio internacional del cobre. En los últimos años, la industria ha debido enfrentar presiones inflacionarias globales y una mayor exigencia regulatoria en materia ambiental, lo que ha incidido en la estructura de costos.

Gasto operacional de la gran minería del cobre: ¿qué explica el monto récord?

Fuentes del sector explican que el aumento del gasto operacional responde, en parte, al envejecimiento de las minas, que obliga a mover más material para obtener la misma cantidad de cobre fino, y a la implementación de tecnologías para mejorar la eficiencia hídrica y energética. Asimismo, la incorporación de energías renovables y la desalinización de agua de mar en varias operaciones del norte del país han requerido inversiones significativas que luego se reflejan en los costos corrientes. Aunque el informe de Rumbo Minero no detalla la distribución por empresa, se estima que los grandes yacimientos de la Región de Antofagasta, como Chuquicamata, Radomiro Tomic, Escondida y Collahuasi, concentran la mayor parte de este gasto.

El dato adquiere relevancia en un contexto de volatilidad del precio del cobre, que en 2025 osciló entre US$ 3,8 y US$ 4,5 por libra, según registros de mercado. Si bien un mayor gasto operacional puede erosionar los márgenes de las compañías, también refleja la confianza en el futuro del metal rojo, cuya demanda se espera que crezca impulsada por la transición energética global y la electromovilidad. Para Chile, la minería del cobre representa cerca del 10% del PIB y más de la mitad de las exportaciones, por lo que su desempeño tiene efectos directos en el empleo, la recaudación fiscal y el desarrollo de proveedores locales.

Impacto en la Región de Atacama y desafíos de eficiencia

Aunque el gasto operacional se concentra en las grandes operaciones del norte, la actividad minera también tiene un impacto significativo en la Región de Atacama, donde se ubican yacimientos como Candelaria (operado por Lundin Mining) y Salvador (Codelco), además de una importante presencia de la mediana y pequeña minería. En la Provincia del Huasco, la minería de hierro y cobre, junto con los proyectos de exploración, dinamizan la economía local y generan empleo indirecto a través de contratistas y proveedores de servicios. El gasto operacional de la gran minería a nivel nacional se traduce en demanda de bienes y servicios que benefician a empresas regionales, aunque muchas veces las compras se centralizan en Santiago.

El desafío para la industria es mantener la competitividad mediante la reducción de costos unitarios y la adopción de tecnologías digitales, como la automatización de camiones y perforadoras, el uso de sensores remotos y la analítica de datos para optimizar procesos. En esa línea, las empresas han impulsado programas de excelencia operacional y han renegociado contratos con proveedores para contener el alza de precios. La sostenibilidad también juega un rol clave: la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y el uso eficiente del agua son requisitos para acceder a financiamiento y mantener la licencia social para operar.

De cara a los próximos años, se espera que el gasto operacional de la gran minería del cobre continúe elevado, en línea con los planes de expansión de varias compañías y la puesta en marcha de nuevos proyectos, como la ampliación de El Teniente y la continuidad operacional de Chuquicamata subterránea. Para Chile, el desafío es transformar este flujo de inversión en desarrollo sostenible, fortaleciendo la cadena de valor local y asegurando que los beneficios de la minería lleguen también a las regiones. El dato de 2025 confirma que la industria cuprífera sigue siendo el pilar de la economía nacional y un actor central en la transición hacia una matriz energética más limpia.