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El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, condenó con firmeza los incidentes registrados este domingo durante las manifestaciones conmemorativas por el séptimo aniversario del estallido social en el centro de Santiago, jornada que dejó un saldo de seis carabineros heridos y 29 personas aprehendidas por diversos delitos. La autoridad nacional enfatizó que el Ejecutivo no tolerará acciones delictuales que alteren el orden público y atentenen contra la integridad de las fuerzas policiales, exigiendo que todos los involucrados respondan ante los tribunales de justicia por sus actos.
Los hechos de violencia se desataron en el marco de una convocatoria que se congregó en las inmediaciones de Plaza Baquedano, punto neurálgico de la capital que históricamente ha concentrado movilizaciones sociales. Sin embargo, grupos de antisociales y encapuchados se desmarcaron de las concentraciones pacíficas para perpetrar ataques directos contra el personal policial, además de generar destrozos en mobiliario público y privado, afectando el normal desarrollo de la ciudad y generando inquietud a nivel nacional sobre la seguridad en fechas sensibles para el país.
Acciones legales y balance de detenidos
A través de sus canales oficiales, el secretario de Estado detalló que la treintena de aprehensiones responde a ilícitos graves, tales como el porte y lanzamiento de bombas molotov contra el personal policial, delitos de robo con violencia y la destrucción sistemática de cámaras de vigilancia urbana. El ministro Arrau fue categórico al señalar que los responsables corresponden a sectores que buscan rendir culto a la violencia y al denominado «octubrismo», perjudicando la convivencia nacional.
«Esperamos que todos estos detenidos enfrenten a la justicia y respondan por sus delitos. Los mismos violentistas, encapuchados y delincuentes de siempre vuelven a las calles a destruir y quemar mobiliario público y privado, atacar a Carabineros, para rendirle culto al octubrismo y a la violencia que tanto daño le hizo a Chile», manifestó la autoridad gubernamental a través de su cuenta institucional, reafirmando el respaldo irrestricto del Ejecutivo hacia la labor de las policías.
Llamado al orden, la paz social y el progreso
Frente a estos episodios de alteración del orden público, el titular de Seguridad Pública recalcó que la ciudadanía chilena anhela desarrollarse en un clima de tranquilidad y estabilidad. Subrayó que la gran mayoría de las familias del país priorizan el trabajo, la seguridad y el crecimiento por sobre las expresiones de confrontación callejera que afectan la reactivación económica y la paz social.
Para finalizar, el ministro Martín Arrau sentenció que el país exige un rumbo enfocado en el desarrollo institucional y el bienestar común. «Chile no quiere más violencia ni destrucción. Quiere avanzar, y no vamos a permitir que unos pocos vuelvan a sembrar el caos y el miedo en nuestras calles», concluyó la autoridad, ratificando que el Gobierno mantendrá una postura de fiscalización estricta y persecución penal contra quienes utilicen fechas conmemorativas para cometer actos vandálicos.
















