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En Chile, la Ley de Plásticos de un Solo Uso (PUSU) ya está plenamente vigente, restringiendo la entrega de productos desechables en establecimientos de expendio de alimentos y obligando a los comercios de bebestibles a ofrecer formatos retornables. Sin embargo, la pregunta es: ¿qué viene después de esta norma?
Según Oceana Chile, la reutilización se presenta como una herramienta clave para reducir la cantidad total de residuos que generamos. Aunque cambiar plástico por papel, cartón o madera reduce ciertos impactos, esto no atiende por completo el problema de fondo. Los datos muestran que avanzar en reutilización puede ser muy significativo, evitando más de 2,9 millones de toneladas de envases domiciliarios en diez años y reduciendo más de 4 millones de toneladas de CO₂ equivalente en ese período.
El desarrollo de soluciones compartidas de reúso, como el relleno, el retorno, el lavado y la sanitización de envases, podría ayudar a escalar estas alternativas. La reutilización debe estar al centro de la política pública para reducir la contaminación por envases y productos de un solo uso.
Imagen de la cobertura (chile.oceana.org)







