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Gremios de transportistas convocan a movilización nacional ante crítica situación económica del sector

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A partir de las 00:00 horas del próximo martes 10 de noviembre, diversos sectores del gremio de carga iniciarán un paro nacional transportistas, tras calificar su situación financiera actual como insostenible. La convocatoria, liderada por la Confederación de Transportistas Fuerza del Norte y respaldada por la Confederación Centro Sur, surge como una respuesta directa al incremento sostenido en el precio de los combustibles y la falta de mecanismos de compensación que permitan la viabilidad de las pequeñas y medianas empresas del rubro.

El conflicto tiene su origen en una serie de factores económicos que han mermado la rentabilidad de los transportistas independientes. Según los organizadores, el alza desmedida del valor del diésel ha absorbido gran parte de los ingresos operativos, situación que se agrava ante la negativa de los generadores de carga para reajustar las tarifas de los fletes. Este escenario ha dejado a cientos de emprendedores del transporte al borde de la quiebra, afectando no solo a los dueños de camiones, sino a toda la cadena logística que sustenta el abastecimiento en el territorio chileno.

Demandas estructurales y el paro nacional transportistas

Dentro del petitorio oficializado por las organizaciones movilizadas, se encuentran puntos críticos que requieren la intervención del Gobierno y el sector privado. Entre las exigencias principales destaca la restitución del MEPCO (Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles), la eliminación del impuesto específico a los combustibles y una revisión profunda de los contratos con las concesionarias de autopistas, específicamente en lo referido a los costos del TAG y peajes, los cuales consideran abusivos en el contexto actual.

A través de un comunicado público, los gremios enfatizaron que la movilización no busca entorpecer el funcionamiento del país de manera arbitraria, sino visibilizar una crisis que amenaza la subsistencia de miles de familias. «No nos movilizamos para entorpecer el país, sino para defender nuestra fuente de trabajo. Cuando el pequeño transportista quiebra, se afecta toda la cadena productiva del Chile real», señalaron los voceros, quienes además hicieron un llamado a las autoridades para abrir canales de diálogo formal con soluciones concretas y tangibles.

División gremial y proyecciones de la jornada

A pesar de la fuerza que ha tomado la convocatoria en redes sociales y bases regionales, la Confederación Nacional de Dueños de Camiones de Chile (CNDC), liderada por Juan Araya, ha tomado una postura divergente. Desde la CNDC aclararon que no participarán de la paralización, argumentando que, si bien reconocen el impacto negativo del alza de combustibles, consideran que un paro solo profundizaría los perjuicios para la actividad económica nacional. Esta división interna plantea un escenario de incertidumbre respecto al alcance efectivo que tendrá la protesta en las distintas rutas del país.

Para la jornada del martes, se espera que los puntos de mayor concentración se registren en las zonas norte y centro-sur, donde los gremios convocantes poseen mayor representatividad. Las autoridades regionales y nacionales se mantienen en alerta ante posibles bloqueos de rutas que puedan afectar el tránsito de vehículos particulares y el transporte de bienes esenciales. El éxito o fracaso de esta movilización dependerá, en gran medida, de la capacidad de convocatoria de las bases y de la disposición del Ejecutivo para establecer una mesa de trabajo que aborde las demandas de los transportistas de carga antes de que el conflicto escale a nivel nacional.