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Aunque las cifras en materia de exportación de fruta fresca desde la Región de Atacama hacia los mercados europeos y asiáticos resultaron negativas en la presente temporada en comparación a la anterior, el ánimo y el optimismo al interior de la Asociación de Productores y Exportadores Agrícolas del Valle de Copiapó (APECO), sigue muy en alto y con la convicción que vendrán tiempos mejores.
Así lo expresó en entrevista con Diario Chañarcillo la presidenta del gremio agrícola, Lina Arrieta Herrera, quien junto con irradiar fe y esperanza tiene muy claro los desafíos que se vienen  por delante para el sector en términos de productividad y variedad, a fin de satisfacer las actuales demandas exigentes de los mercados internacionales.
En lo estadístico, según la información elaborada por la Asociación de Exportadores de Frutas de Chile, A.G. (ASOEX) a partir de los datos del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), la exportación de fruta fresca en la Región de Atacama durante la temporada 2018 – 2019 alcanzó exactamente – al 15 de abril del presente año – la cifra de 10.208.046 cajas, 1.320.881 cajas menos a la registradas en el periodo 2017 – 2018 que anotó 11.528.927.
Sin embargo, Arrieta explicó que aún falta sumar la producción de un campo que está pendiente, el de Frutícola Atacama, que está en su etapa final, lo que podría aumentar un poco más las cifras, pero que de todas formas no se alcanza a llegar a lo registrado en la temporada pasada.
Sobre las razones de esta baja en las exportaciones, la timonel del gremio agrícola señaló que la justificación es bastante clara y por todos conocidos y que tiene relación con el impacto que han dejado los aluviones de los años 2015 – 2017, donde se han registrado importantes pérdidas en algunos parrones y cambio de variedades en otros, empezando muchos todo el proceso de producción desde un comienzo, vale decir, desde que se planta una parra al tiempo de espera de su peak de producción después de 4 años, “las cifras están reflejando lo que realmente ocurre en el valle de Copiapó”, dijo.
No obstante, Lina Arrieta, con el entusiasmo y optimismo que siempre la caracteriza, expresó que en el gremio de los agricultores no se alcanza a ver la gente triste, “este es uno de los gremios donde debemos decir hay que seguir dándole… hay una trivialidad que comúnmente se usa cuando se pregunta qué volverías a ser si volvieras a nacer… y en este sentido la respuesta es simplemente que volvería a ser de nuevo un agricultor…”.
Agregó indicando que cada uno de sus asociados están convencidos que su vida es el campo y de alguna manera son siempre positivos.
“Lo que debemos replantar son variedades que exigen los mercados internacionales, lo que nos tiene que llevar a que tener la capacidad de hacerlo tan bien como lo hemos hecho.
Como Región de Atacama, a través de nuestro valle, estamos llegando a más de 50 países del mundo, lo que resulta maravilloso, porque llevamos la Bandera de Chile a 50 naciones distintas, por lo tanto, cuando conversamos con todos los asociados pensamos en los desafíos que se vienen, aquí no hay tiempo para deprimirse, pese a que algunos quedaron bastante complicados después del aluvión del 2015, donde incluso perdieron parte de su patrimonio, pero no lo más importante, es que no hemos perdido la vida y estamos aquí para ver cómo nos levantamos de nuevo, porque también tenemos un tremendo compromiso social, donde por ejemplo, el gremio de la agricultura tiene una contundente contratación de mano de obra que no la tienen otras fuentes productivas, que bordea entre los 13 y 14 mil trabajadores que estuvieron en la presente temporada laborando en el valle, casi en un cincuenta por ciento con la presencia femenina en toda la cadena productiva, muchas de ellas también dueñas de casa sin una profesión, pero que con su preparación manejan perfectamente el trabajo del campo, lo que se agradece, porque no podemos producir sin la mano de obra y tampoco podemos generar trabajo si no hay inversión, este es un matrimonio que no puede separarse”, sentenció la líder de los agricultores del valle de Copiapó.
LOS DESAFÍOS
La Presidenta de APECO, Lina Arrieta, también se refirió a los desafíos del gremio, y en este sentido dijo que el propósito fundamental es seguir con el recambio de variedades.
“Los que han tenido mayor cantidad de recursos, a diferencia de otros asociados, han pensado en replantar de inmediato y cumplir con las variedades que están exigiendo los mercados de destino, principalmente Estados Unidos y Asia, éste último continente donde están llegando casi con un 30 por ciento de las exportaciones de la fruta de Atacama a raíz de los millones y millones potenciales de consumidores que tiene esta parte del planeta».
Por otra parte, indicó que el recambio de variedades viene muy de la mano en atención a los requerimientos de los mercados de Estados Unidos, especialmente California, que ya tiene variedades nuevas, que son bastante más productivas en una hectárea, en otras palabras, el reto está centrado en que debemos tener en un mismo espacio de terreno mayor productividad, y que en el fondo eso es lo que se busca en términos de productividad y variedades. Otro de los desafíos del gremio, añadió Lina Arrieta, además de la mayor productividad y variedad, se busca potenciar a los pequeños y medianos productores con de créditos de inversión a través del Banco Estado.
“Es una real oportunidad en beneficio del mundo agrícola a partir de las gestiones del Ministro de Agricultura que permitió que la banca estatal abriera una Agencia Agrícola, que funciona con la presencia de un evaluador de riesgo, un profesional agrónomo con el cual trabajaremos directamente, y que en el fondo permitirá que un crédito se demore poco en su gestación y que pueda llegar a tiempo para que ayude a oxigenar la economía de nuestros productores”, explicó la dirigente del gremio.
“Hemos tenido reuniones entre nuestros productores y ejecutivos del Banco Estado y la entidad bancaria ha asumido el compromiso de visitar los campos, a fin de tener un capital de trabajo ó un financiamiento a largo plazo, lo que ha motivado mucho a nuestros productores, el hecho de obtener, por ejemplo, un crédito a 15 años plazo con 5 años de gracia, lo que es muy positivo, si se piensa que desde que se prepara el suelo, se planta la parra y hasta que empieza a producir en un plazo de 4 años ya tienes una planta produciendo al quinto año y por consiguiente la posibilidad segura de amortizar la inversión.
Lina Arrieta finalizó señalando que Banco Estado ha hecho el trabajo bastante bien, visitando los campos y atendiendo las demandas y requerimientos de los productores, donde no se han demorado más de tres semanas en tramitar los créditos, “lo que nos viene a dar bastante tranquilidad pensando que estamos terminando la cosecha, y que ya en el mes de mayo empezamos con los que es poda, la formación de parra nueva, el plantío, etc. por lo tanto, lo que está ocurriendo es otorgarnos la seguridad que vamos a poder tener el capital para invertir o bien un capital de trabajo”.
Por Héctor Naveas Olguín